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Ciencia

El olfato extraordinario de las ratas: una nueva esperanza contra la tuberculosis

Aunque suena como algo salido de una novela de ciencia ficción, el uso de ratas gigantes africanas para detectar tuberculosis está salvando vidas en Tanzania. La historia de Mwajuma Abdalla Ngema, quien fue diagnosticada gracias al olfato de estos roedores, ejemplifica cómo la tecnología puede ser sorprendentemente simple y efectiva. Este innovador enfoque es liderado por APOPO, una organización sin ánimo de lucro que está transformando el diagnóstico de enfermedades infecciosas en regiones con recursos limitados.

En pleno siglo XXI, la tuberculosis sigue siendo una amenaza mortal, cobrando millones de vidas al año. Uno de los principales obstáculos es su detección temprana. En muchos países con pocos recursos, las pruebas de laboratorio son caras y a menudo no logran identificar la enfermedad en etapas tempranas o en pacientes con una baja carga bacteriana. Aquí es donde las ratas entran en juego. Originalmente entrenadas para la detección de minas, estas “HeroRats” han demostrado tener un asombroso sentido del olfato, capaz de identificar compuestos orgánicos volátiles específicos de la bacteria Mycobacterium tuberculosis. En 2022, estas ratas volvieron a analizar miles de muestras que habían sido descartadas por clínicas locales, revelando más de 2,000 casos adicionales de tuberculosis.

El proceso detrás de cada diagnóstico exitoso es fascinante. Las ratas son cuidadosamente entrenadas desde jóvenes para detectar estos compuestos bacterianos. Este proceso de entrenamiento puede durar casi un año, durante el cual los roedores aprenden a identificar muestras positivas a cambio de recompensas alimenticias. Además de ser un método emocionante y futurista, es notablemente económico. Mientras que una prueba molecular puede costar decenas de miles de chelines tanzanos, el análisis con una rata es considerablemente más barato, lo que permite que más personas tengan acceso a un diagnóstico temprano y, por lo tanto, a un tratamiento oportuno.

Sin duda, el uso de estas ratas es un recordatorio de que la innovación no siempre reside en lo tecnológicamente complejo; a veces, en lo natural. Gracias a sus ‘superpoderes’, se han evitado cientos de miles de infecciones adicionales, demostrando que hasta los actores más inesperados tienen un papel crucial en la lucha contra las enfermedades que afectan a la humanidad. La expansión planificada de este programa en Tanzania y potencialmente en África del Este podría cambiar por completo el panorama de salud en estas regiones.