Los nuevos audífonos Grado Signature S750 han llegado al mercado con una promesa de sonido excepcional que atrae a los amantes de la música de alta fidelidad. Con un precio de $1,675, estos audífonos abiertos y de tipo over-ear son el resultado de una cuidadosa artesanía en Brooklyn, EE. UU. Sin embargo, la experiencia general de usuario presenta tanto luces como sombras, lo que invita a una reflexión más profunda sobre su valor real.
Desde el primer momento en que se colocan, los Grado Signature S750 demuestran su capacidad para ofrecer una calidad de sonido impresionante. Equipados con un nuevo controlador de 50 mm, estos audífonos utilizan un diafragma compuesto de papel y fibra de carbono, que promete una respuesta de frecuencia de 6 Hz a 46 kHz. Esto se traduce en una experiencia auditiva rica y variada, capaz de captar desde los más profundos matices de una sinfonía hasta los detalles más sutiles de una grabación electrónica.
La sensación de amplitud y claridad que ofrecen es notable. Los S750 logran crear un escenario sonoro amplio y bien definido, donde cada instrumento tiene su espacio. Al probar una variedad de géneros musicales, desde composiciones clásicas hasta rock alternativo, los audífonos se desempeñan de manera sobresaliente, manteniendo una coherencia tonal que permite escuchar la música tal como fue concebida. Sin embargo, a pesar de su impresionante rendimiento sonoro, surgen inquietudes sobre la comodidad y la estética del diseño.
Uno de los aspectos más criticados es la falta de comodidad. Aunque los audífonos son relativamente ligeros, el diseño del cabezal y la presión ejercida por las almohadillas pueden resultar incómodos, especialmente durante sesiones prolongadas. A pesar de que Grado ha introducido unas almohadillas de diseño “B” para mejorar la experiencia, estas tienden a retener el calor, lo que puede ser un inconveniente en climas cálidos o tras largas horas de uso. Además, la falta de opciones de cable balanceado en la caja es una omisión notable, especialmente para un producto de este precio.
A nivel estético, los Grado Signature S750 presentan un diseño simple que no refleja del todo la inversión que representan. Aunque la calidad de los materiales es buena, el acabado general podría mejorarse para ofrecer una experiencia más premium. La articulación entre las copas y la diadema es limitada, lo que puede afectar la adaptación a diferentes tamaños de cabeza. En un mercado donde la competencia ofrece no solo calidad sonora, sino también un diseño atractivo y cómodo, los S750 parecen quedarse cortos.
A pesar de estas críticas, es innegable que los Grado Signature S750 ofrecen un sonido que se sitúa entre los mejores de su categoría. Para aquellos que priorizan la calidad de audio por encima de la comodidad o la estética, estos audífonos pueden ser una opción excepcional. Sin embargo, para el usuario promedio que busca un equilibrio entre sonido, comodidad y diseño, puede que existan alternativas más atractivas en el mercado.
En conclusión, los Grado Signature S750 son una joya para los verdaderos amantes del audio que no temen sacrificar un poco de comodidad por una calidad sonora impresionante. Sin embargo, aquellos que buscan una experiencia auditiva completa, que incluya confort y diseño, podrían encontrar que estos audífonos dejan algo que desear. Así que, al final del día, la elección dependerá de las prioridades individuales de cada oyente.





