Curiosidades sobre el desarrollo de Super Mario Bros: cómo un fontanero cambió la historia de los videojuegos
En el mundo de la tecnología y los gadgets, pocas creaciones han dejado una huella tan profunda como Super Mario Bros. Este juego, lanzado por Nintendo en 1985, no solo revolucionó la industria de los videojuegos, sino que también estableció estándares que siguen influyendo en el desarrollo de software y hardware hasta hoy. Aunque pueda parecer un simple entretenimiento, su creación está llena de anécdotas y decisiones técnicas que reflejan el espíritu emprendedor y la innovación que caracterizan a la tecnología para nuevas generaciones.
El desarrollo de Super Mario Bros comenzó en un contexto donde los videojuegos estaban en crisis tras el colapso del mercado en 1983, conocido como el “Video Game Crash”. Shigeru Miyamoto, su creador, junto con un pequeño equipo en Nintendo, trabajó bajo condiciones limitadas. Utilizaron hardware modesto para la época, como la Nintendo Entertainment System (NES), que tenía solo 2 KB de RAM y un procesador de 8 bits. A pesar de estas restricciones, lograron crear un mundo vibrante y lleno de vida, demostrando que la creatividad puede superar las barreras técnicas, una lección que sigue resonando en el emprendimiento digital actual.
Una de las curiosidades más fascinantes es el origen del personaje de Mario. Originalmente, Miyamoto lo concibió como un fontanero porque el juego transcurría en tuberías, pero su diseño se basó en limitaciones técnicas. Los sprites de 8 bits requerían detalles simples, por lo que le dieron un bigote y una gorra para evitar animar el cabello y la boca. Este enfoque pragmático es similar a cómo hoy en día, desarrolladores optimizan aplicaciones para dispositivos celulares con recursos limitados, como reducir el consumo de memoria en Google Chrome o ajustar la batería en celulares Samsung tras actualizaciones problemáticas.
El juego introdujo mecánicas innovadoras, como el scroll lateral continuo, que permitía a los jugadores explorar niveles de manera fluida. Esta técnica fue un avance técnico significativo, comparable a cómo la IA está transformando industrias hoy, desde la creación de contenido hasta la optimización de hardware. Por ejemplo, la demanda de RAM impulsada por la IA, que ha elevado los precios, refleja cómo las innovaciones en software pueden impactar el mercado de componentes, algo que Nintendo anticipó al empujar los límites del hardware de los 80.
En términos de narrativa, Super Mario Bros optó por una historia simple pero efectiva: rescatar a la Princesa Peach del villano Bowser. Esta simplicidad permitió que el juego fuera accesible globalmente, incluyendo a audiencias en México y Latinoamérica, donde se popularizó rápidamente. La localización no implicó cambios drásticos, mostrando cómo un producto bien diseñado puede trascender fronteras, similar a cómo servicios como Bizum Pay están expandiéndose para uso en tiendas físicas, adaptándose a necesidades locales sin perder su esencia.
El impacto económico de Super Mario Bros fue monumental. Vendió más de 40 millones de copias, generando ingresos que superaron los 500 millones de dólares (USD) en su época, equivalentes a miles de millones de pesos mexicanos (MXN) ajustados por inflación. Esto sentó las bases para Nintendo como un gigante tecnológico, demostrando el potencial de los videojuegos como negocio. Hoy, vemos ecos de esto en tendencias como los coleccionables impulsados por IA o los gadgets presentados en eventos como el CES, donde productos innovadores capturan la atención de consumidores dispuestos a invertir, como en “Five CES 2026 products I’d buy as soon as they’d take my money”.
Desde una perspectiva técnica, el código de Super Mario Bros fue escrito en ensamblador, un lenguaje de bajo nivel que requería una optimización extrema. Los desarrolladores, como los creadores del lenguaje Go que hoy critican a la IA por su impacto, valoraban la eficiencia y el control. Este enfoque contrasta con las herramientas modernas de desarrollo, pero subraya la importancia de entender los fundamentos, algo relevante en la ciencia de la computación actual, donde la optimización de recursos sigue siendo clave, ya sea en servidores o en dispositivos personales.
Otra curiosidad es el uso del sonido y la música, compuesta por Koji Kondo. Las melodías icónicas, como el tema principal, se crearon con sintetizadores limitados, pero su diseño cautivó a los jugadores. Esto se relaciona con tendencias actuales en gadgets, como los audífonos con buen sonido a precios accesibles, destacando cómo la calidad auditiva puede definir una experiencia, similar a cómo Samsung integra audio en eventos deportivos como los Juegos Olímpicos de Invierno.
El legado de Super Mario Bros perdura en la cultura pop y la tecnología. Ha inspirado franquicias, merchandising y adaptaciones a nuevas plataformas, mostrando cómo un producto evergreen puede mantenerse relevante. En un mundo donde la IA amenaza con “secuestrar” chats o donde las actualizaciones de software pueden dañar dispositivos, como en el caso de Samsung y la batería de ciertos celulares, la historia de Super Mario Bros enseña la importancia del testing riguroso y el diseño centrado en el usuario.
En conclusión, las curiosidades sobre el desarrollo de Super Mario Bros revelan lecciones valiosas para la tecnología y el emprendimiento digital. Desde la innovación bajo restricciones hasta la creación de experiencias atemporales, este juego demuestra que el éxito tecnológico no depende solo de hardware avanzado, sino de ideas creativas y ejecución impecable. Para las nuevas generaciones, entender estos orígenes puede inspirar proyectos que, como Mario, salten sobre obstáculos y cambien el juego para siempre.





