captura de pantalla
Ciencia

El núcleo terrestre podría esconder docenas de océanos de hidrógeno

Imagina que bajo tus pies, a miles de kilómetros de profundidad, existe un depósito de hidrógeno tan vasto que podría llenar decenas de océanos. No es ciencia ficción: nuevas investigaciones sugieren que el núcleo de nuestro planeta alberga cantidades masivas de este elemento, lo que podría redefinir nuestra comprensión de la dinámica terrestre y abrir nuevas puertas en la búsqueda de energías limpias.

Un descubrimiento que sacude la geología

Durante décadas, los científicos han estudiado la composición del núcleo terrestre, principalmente compuesto de hierro y níquel. Sin embargo, investigaciones recientes apuntan a la presencia de hidrógeno en cantidades asombrosas: suficientes para abastecer al menos nueve océanos, y posiblemente muchas más. Este hallazgo no solo cambia lo que sabemos sobre la estructura interna de la Tierra, sino que también plantea preguntas fascinantes sobre cómo estos depósitos afectan procesos en la superficie.

¿Cómo llegó el hidrógeno al núcleo?

La teoría predominante sugiere que el hidrógeno, el elemento más abundante en el universo, fue incorporado durante la formación de la Tierra hace unos 4.500 millones de años. A medida que nuestro planeta se enfriaba y diferenciaba en capas, parte de este hidrógeno quedó atrapado en el núcleo, donde permanece hasta hoy bajo condiciones extremas de presión y temperatura.

Implicaciones para la superficie terrestre

La presencia de tanto hidrógeno en el núcleo podría influir en varios fenómenos geológicos:

  • Actividad volcánica: La liberación gradual de hidrógeno podría afectar la viscosidad del manto y, por ende, la dinámica de las placas tectónicas.
  • Campo magnético: Las interacciones entre el hidrógeno y el hierro líquido del núcleo externo podrían modular la generación del campo magnético que nos protege de la radiación solar.
  • Ciclo del agua: Algunos investigadores especulan que parte del agua en la superficie podría tener su origen en estos depósitos profundos.

Conectando con la electromovilidad y la tecnología

Este descubrimiento cobra especial relevancia en el contexto actual de transición energética. El hidrógeno es considerado un vector energético clave para la descarbonización, especialmente en sectores como el transporte y la industria. Si bien extraerlo del núcleo es actualmente imposible, entender su distribución y comportamiento nos ayuda a desarrollar mejores tecnologías para producir y almacenar hidrógeno en la superficie.

Por ejemplo, la investigación en materiales que puedan soportar altas presiones y temperaturas –inspirada en las condiciones del núcleo– ya está impulsando avances en celdas de combustible y electrolizadores más eficientes.

El futuro de la exploración del subsuelo profundo

Aunque no podemos perforar hasta el núcleo, los científicos utilizan métodos indirectos para estudiarlo:

  1. Tomografía sísmica: Analiza cómo las ondas sísmicas viajan a través de la Tierra para inferir su composición.
  2. Experimentos de laboratorio: Recrean las condiciones extremas del núcleo usando yunques de diamante y láseres de alta potencia.
  3. Modelado computacional: Simula la dinámica del núcleo y la interacción entre elementos.

Estas técnicas están revelando poco a poco los secretos de las profundidades terrestres, con implicaciones que van desde la predicción de terremotos hasta la búsqueda de recursos minerales.

Otros artículos relacionados:

DEJAR UNA RESPUESTA

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *