En un movimiento que marca un punto de inflexión en la industria automotriz, Tesla ha decidido retirar oficialmente el nombre “Autopilot” para su sistema de asistencia al conductor. Esta decisión llega después de meses de presión regulatoria por parte del Departamento de Vehículos Motorizados de California, que consideró que la denominación era engañosa para los consumidores.
El fin de una era controvertida
Durante casi una década, Tesla había comercializado sus sistemas de asistencia al conductor bajo nombres que sugerían capacidades de autonomía total. “Autopilot” y “Full Self-Driving” se convirtieron en términos familiares para los entusiastas de la tecnología automotriz, a pesar de que ambos sistemas requieren supervisión humana constante.
La controversia alcanzó su punto máximo en diciembre pasado, cuando las autoridades californianas determinaron que estos nombres exageraban las capacidades reales de la tecnología. Según la regulación estatal, los sistemas de Tesla se clasifican como Nivel 2 de autonomía, lo que significa que el conductor debe mantener las manos en el volante y la atención completa en la carretera en todo momento.
La amenaza regulatoria que cambió todo
El Departamento de Vehículos Motorizados de California no se limitó a emitir una advertencia. La agencia amenazó con suspender la licencia de concesionario de Tesla en el estado por 30 días si la empresa no cumplía con la orden de cambiar la terminología de marketing.
“Tesla tomó exitosamente la acción requerida para dejar de usar el término ‘Autopilot’ en el marketing de sus vehículos en California”, declaró el DMV californiano en un comunicado oficial. Esta medida permitió a la empresa evitar la suspensión de sus licencias de fabricante y concesionario.
Los nuevos nombres que veremos en Tesla
El cambio no se limita solo a California. Tesla ha implementado nuevas denominaciones a nivel global para sus sistemas de asistencia al conductor:
- Autopilot ahora se llama “Control de Crucero Consciente del Tráfico”
- Full Self-Driving se renombra como “Full Self-Driving (Supervisado)”
Estos cambios ya son visibles en el sitio web oficial de Tesla y se espera que se reflejen en toda la documentación y materiales de marketing de la empresa.
La postura de Elon Musk frente al cambio
A pesar de los ajustes regulatorios, el CEO de Tesla, Elon Musk, mantiene su entusiasmo por la tecnología. En una publicación reciente en X (antes Twitter), Musk animó a sus seguidores: “Prueben la conducción autónoma de Tesla, ¡es increíble!”.
Esta aparente contradicción entre el cumplimiento regulatorio y el optimismo público refleja la compleja relación de Tesla con las autoridades y la percepción pública de sus tecnologías de conducción autónoma.
Implicaciones para la industria de la electromovilidad
Este caso establece un precedente importante para toda la industria automotriz, especialmente para los fabricantes que desarrollan tecnologías de asistencia al conductor y conducción autónoma:
- Transparencia en el marketing: Las empresas deberán ser más precisas al describir las capacidades de sus sistemas
- Regulación estatal: California sigue siendo un mercado clave que influye en prácticas globales
- Expectativas del consumidor: Los nombres deben reflejar adecuadamente lo que la tecnología puede y no puede hacer
El panorama legal en evolución
La regulación de tecnologías de conducción autónoma sigue siendo un campo en desarrollo. Mientras estados como California toman medidas más estrictas, otros mercados observan de cerca estos desarrollos para adaptar sus propias regulaciones.
Para Tesla, este cambio representa un ajuste necesario en su estrategia de comunicación, pero no afecta el desarrollo tecnológico subyacente. La empresa continúa avanzando en sus sistemas de asistencia al conductor, ahora bajo nombres que buscan ser más precisos técnicamente.
El futuro de la conducción asistida
Este episodio subraya un desafío fundamental en la revolución de la electromovilidad: cómo comunicar avances tecnológicos complejos sin crear expectativas poco realistas. A medida que más fabricantes ingresan al espacio de los vehículos eléctricos y la conducción asistida, la claridad en la terminología se vuelve cada vez más crucial.
La industria debe encontrar un equilibrio entre el entusiasmo por la innovación y la responsabilidad de garantizar que los consumidores comprendan completamente las capacidades y limitaciones de estas tecnologías emergentes.




