La paciencia finalmente rindió frutos para Marcus Ericsson. Después de años de espera y una crisis de confianza que casi lo hace abandonar su esencia como piloto, el sueco consiguió este sábado su primera pole position en la NTT IndyCar Series, marcando un hito en su carrera que se resistía desde 2013.
El renacer de un piloto
“No me reconocía a mí mismo y no manejaba con confianza. No manejaba agresivo. Simplemente no era yo”. Así describía Ericsson su estado mental a finales de 2025, cuando tocó fondo psicológicamente. El piloto admitió que había perdido la esencia que lo llevó a competir al más alto nivel.
Pero algo cambió durante la temporada baja. Ericsson se dedicó a trabajar intensamente en todos los aspectos: “Tomé muchas cosas que podía aprender del año pasado y trabajé en eso, y realmente en la mentalidad para competir también. Intenté empujarme a estar en el tipo correcto de estado mental cuando voy al circuito, y siento que eso ha dado frutos este año”.
La fórmula del éxito
Para Ericsson, no hubo un solo factor mágico, sino una combinación de elementos:
- Trabajo físico intensivo durante la temporada baja
- Preparación mental específica para competir
- Colaboración estrecha con su equipo técnico
- Confianza en el proceso de preparación
“Para mí, todo se reduce al trabajo duro y la preparación, y eso da confianza sabiendo que estás poniendo un montón de trabajo en la temporada baja. Si trabajas realmente duro en tu lado físico, mental, con el equipo, si no manejas cosas diferentes, como realmente sintiéndote a ti mismo—puse el trabajo, voy a ser más fuerte, voy a ser mejor”, explicó el piloto.
La pole que se resistía
Ericsson cubrió el circuito callejero de 4.39 kilómetros y 14 curvas en el Distrito de Entretenimiento de Arlington, Texas, en 1 minuto, 34.3562 segundos, con una mejor vuelta de 167.6 km/h. Justo detrás de él quedó Alex Palou (1:34.8180, 166.8 km/h), quien será su principal rival en la salida del domingo.
El factor del formato de clasificación
El formato Fast Six de clasificación de un solo auto jugó a favor de Ericsson este fin de semana. “No tuve mucho tiempo para sentarme y pensar en ello. Fue solo una breve reunión con los ingenieros y luego a correr”, comentó el sueco.
“No sé si me ayudó o no. Estaba muy concentrado en solo hacer mi vuelta y luego hay un poco más de presión en una situación como esta donde estás más o menos por tu cuenta y tienes una oportunidad. Pero siempre me gustó ese tipo de olla a presión. Eso es lo que me gusta de las 500 y la clasificación allí y correr en las 500 es siempre cuando la presión es alta, siento que realmente rindo al máximo y creo que eso me ayudó hoy”.
Reacciones del paddock
Alex Palou, quien fue compañero de equipo de Ericsson hace cuatro años en Chip Ganassi Racing, mostró deportividad: “Tengo una gran amistad con él, y creo que se lo merece. Es un piloto realmente bueno, así que feliz de verlo allí—ojalá no mañana, pero feliz de verlo allí hoy”.
La estrategia que casi funciona
Palou analizó por qué no pudo superar a Ericsson: “Había más de 20 minutos entre mi última vuelta en Fast 12 hasta mi vuelta de salida en Fast Six. Así que solo tener una vuelta de salida no te permite calentar los frenos o los neumáticos o nada. Así que, fui más lento de lo que hice en todos los neumáticos en las sesiones anteriores. Creo que el tiempo del neumático hizo la diferencia”.
Incidentes y anécdotas del fin de semana
El circuito callejero de Arlington demostró ser desafiante desde las primeras prácticas. Will Power y Scott Dixon protagonizaron un choque cuando Power encontró el auto de Dixon detenido en un punto ciego. Afortunadamente, ambos salieron ilesos, con Dixon bromeando: “Al menos no me hizo el gesto”.
El momento más curioso
Josef Newgarden tuvo lo que describió como “el choque más cómico que creo que he tenido”. El piloto de Team Penske golpeó el muro a solo 4.8 km/h, pero el daño fue suficiente para requerir cambiar a un auto de respaldo. “Es muy gracioso para mí que tengamos este auto Frankenstein ahora. Si esta cosa es rápida, creo que deberíamos cambiar el PPG a esto (colores XPEL) personalmente”, comentó entre risas.
La anécdota gastronómica de O’Ward
Pato O’Ward, quien partirá desde la segunda fila, reveló un ritual poco convencional: “Me comí un escorpión. Tuve un evento en México [en la temporada baja], y tenían un escorpión en un pedazo de lechuga. Dijeron: ‘Tienes que comer esto’, y yo dije: ‘Está bien’. No picó. No puedo decir que el sabor haya sido el mejor que he probado”.
La gente le dijo que masticar el escorpión le traería buena suerte: “Dijeron: ‘Vas a tener el mejor año de tu vida’. Y yo dije: ‘De acuerdo, me apunto a eso'”. Hasta ahora, O’Ward tiene dos resultados entre los cinco primeros, así que quizás el ritual funcionó.
Preparativos para la carrera
Debido al pronóstico de vientos fuertes para el domingo, el evento se adelantó. La cobertura televisiva comenzará con programación previa a la carrera a partir de las 10:30 a.m. CT en FOX. La bandera verde ondeará a las 11:17 a.m. CT.
La visita a la planta de GM
David Malukas y Nolan Siegel visitaron la planta de ensamblaje de General Motors en Arlington, donde se producen los Chevrolet Tahoe y Suburban, GMC Yukon y Cadillac Escalade. Malukas quedó impresionado: “Es como una ciudad entera allí adentro. Es una locura. Tienen los autos en, como, un sistema de tranvía sobre tu cabeza, yendo y viniendo. Estaba tan perdido”.
Perspectivas para el domingo
Con Ericsson en la pole y Palou justo detrás, la carrera promete ser emocionante. El líder del campeonato Josef Newgarden anticipa que “habrá algo que aprender” en este circuito callejero que presenta varios tipos diferentes de superficies de carrera.
“No se sorprendan si algunas cosas necesitan ajustarse. Eso es natural cuando tienes un nuevo evento. Con suerte, la gente no será demasiado dura con nosotros por quizás las pequeñas deficiencias o ajustes que se necesitan. Pero puedes notar el esfuerzo y el trabajo que se puso en ello”, comentó Newgarden.





