La industria de parques y atracciones en Latinoamérica apuesta por la sostenibilidad, según IAAPA
Olvídate de que la diversión y el cuidado del planeta son cosas separadas. En la industria de los parques de atracciones, centros de entretenimiento y experiencias inmersivas de América Latina y el Caribe, la sostenibilidad dejó de ser un ‘plus’ para convertirse en una estrategia de negocio central. Y no lo decimos nosotros, lo confirman los números: el 71% de los miembros de la Asociación Global para la Industria de las Atracciones (IAAPA) en la región ya considera la sostenibilidad una prioridad estratégica en sus operaciones.
Desde cambiar focos por LEDs de alta eficiencia hasta repensar por completo la gestión de residuos y el origen de los materiales, la movida verde está en plena ebullición. Esto no es solo por buena onda; es una cuestión de competitividad y supervivencia a futuro. En un contexto global donde los consumidores, especialmente las generaciones más jóvenes, son cada vez más conscientes del impacto ambiental, los destinos de entretenimiento que no se suban a este tren se arriesgan a quedarse atrás.
El caso de México es particularmente relevante. Con un sector que agrupa cerca de 1,741 instalaciones y genera unos impresionantes 840 millones de dólares anuales, la adopción de prácticas sostenibles tiene un impacto multiplicador enorme. Aquí, la agenda verde no solo ‘cae bien’, sino que se consolida como un factor clave para un crecimiento responsable y, sobre todo, duradero. Imagina la reducción en el consumo de agua de un parque acuático con sistemas de recirculación, o la energía solar alimentando las luces de una feria nocturna. El potencial es inmenso.
Un comité de expertos para una misión geek-verde
Para canalizar este impulso, IAAPA cuenta con su Comité de Sostenibilidad para América Latina y el Caribe, un grupo permanente de expertos que representan a todo tipo de atracciones. Su misión es clara: pasar de las buenas intenciones a la acción concreta. Este comité funciona como un hub de conocimiento, facilitando el intercambio de buenas prácticas, desarrollando herramientas accesibles y fomentando la colaboración entre parques grandes y pequeños.
¿Qué significa esto en la práctica? Que un parque de diversiones familiar en Guadalajara puede aprender de las estrategias de eficiencia energética implementadas en un gran resort en Quintana Roo, o que una sala de realidad virtual en CDMX puede adoptar políticas de reducción de residuos electrónicos probadas en São Paulo. Se trata de crear una comunidad donde la innovación sostenible se comparta para elevar el nivel de toda la industria.
Las áreas de acción son tan diversas como la industria misma: desde la gobernanza corporativa y la transparencia, hasta el diseño de experiencias con menor huella de carbono, la gestión circular de recursos y la integración social con las comunidades aledañas. El objetivo final es integrar los criterios de sostenibilidad en el ADN de cada operación, demostrando que la emoción y la responsabilidad pueden, y deben, ir de la mano para construir el entretenimiento del futuro.



