Hace no tanto tiempo, Kodak era sinónimo de fotografía, marcando una época en la que nuestras memorias se plasmaban en papel y color. Sin embargo, el gigante de la fotografía enfrenta actualmente un desafío monumental: asegurar su supervivencia en una era dominada por la tecnología digital.
Kodak recientemente comunicó en su informe ante la SEC que enfrenta serias dudas sobre su capacidad para continuar operando, debido a la presión de una deuda a corto plazo que se avecina. A pesar de contar con 155 millones de dólares en efectivo al cierre del último trimestre, el panorama financiero se complica con obligaciones que alcanzan los 500 millones y sin una financiación asegurada para cubrirlas. Para enfrentar esta situación, la compañía ha empezado a tomar medidas extraordinarias, incluyendo el cierre de su plan de pensiones en Estados Unidos, una estrategia destinada a aliviar las presiones económicas actuales y permitir así alguna flexibilidad para maniobrar en el mercado.
A pesar de haberse distanciado de su tradición en la fotografía de consumo, Kodak no ha abandonado del todo sus iniciativas innovadoras. La empresa ha incursionado en nuevos sectores como la impresión comercial y los productos farmacéuticos. En Rochester, ha establecido una instalación regulada por la FDA, que inicialmente producirá una solución salina utilizada comúnmente en laboratorios, preparándose así para entrar más adelante en la producción de sueros intravenosos. Este sector emergente refleja un intento por diversificar sus actividades y aprovechar su amplia experiencia en manufactura industrial.
El futuro de Kodak es un tema que sigue generando interés, ya que la compañía históricamente subestimó el impacto de la transición al mundo digital. A lo largo de los años, este error permitó que competidores ocuparan el espacio que alguna vez dominaron. Ahora, con sus esfuerzos enfocados en sectores como la salud y los materiales avanzados, Kodak intenta no solamente reinventarse, sino también sobrevivir. El mercado, por supuesto, observa estos movimientos con cautela, esperando ver si la icónica compañía podrá superar sus desafíos actuales y remodelar su legado para futuras generaciones.





