Papalote Museo del Niño renueva su oferta con Interconectados y Wow Lab, dos exhibiciones inmersivas
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Papalote Museo del Niño renueva su oferta con Interconectados y Wow Lab, dos exhibiciones inmersivas

Para quienes buscan planes fuera de lo común estas vacaciones, que combinen diversión, tecnología y aprendizaje, el Papalote Museo del Niño acaba de dar un golpe de autoridad. El icónico recinto de Chapultepec inauguró este 25 de marzo dos nuevas exhibiciones permanentes que prometen cambiar la experiencia de visita: “Interconectados”, un viaje sensorial por el cuerpo humano, y “Wow Lab”, un laboratorio vivo de ciencia experimental. Una propuesta perfecta para las mentes curiosas de la Generación Z y los millennials padres de familia que prefieren contenido con sustancia.

La renovación llega para modernizar una de las áreas más queridas y visitadas del museo. “Interconectados” es la evolución de la clásica sala “Mi Cuerpo”, que recibe a cerca de medio millón de visitantes al año. Desarrollada en colaboración con Grupo Bimbo, esta nueva experiencia abandona el enfoque estático para sumergir a los asistentes en una red interactiva. Aquí, los niños y no tan niños pueden explorar, a través de juegos físicos y recursos digitales, cómo funcionan en conjunto sistemas clave como el circulatorio, el musculoesquelético y el inmunológico. La idea es clara: demostrar que somos una máquina perfecta e interconectada.

La directora del museo, Alejandra Cervantes, enfatizó el espíritu de esta renovación: “En Papalote, los niños no son el futuro, son el presente. Con estas aperturas, no solo renovamos nuestras paredes, renovamos nuestro compromiso con una niñez más sana, curiosa y empática”. Por su parte, Juan Nosti, Director de Marketing de Bimbo México, recalcó la alianza de 33 años con el museo, destacando el objetivo de que todos “toquen, jueguen y aprendan”.

Wow Lab: donde la ciencia se vive y se renueva

Si “Interconectados” mira hacia dentro, la segunda novedad, “Wow Lab”, proyecta la curiosidad hacia el mundo exterior. Este espacio se define como un laboratorio de experimentación vivo, con una característica que lo hace especialmente atractivo para los visitantes recurrentes: su contenido se renovará completamente cada cuatro meses. Esta dinámica garantiza que siempre habrá algo nuevo que descubrir, imitando el ritmo acelerado del avance científico y tecnológico que tanto apasiona a la cultura geek.

El Papalote siempre ha entendido que el aprendizaje más poderoso nace de la experiencia directa. Con estas dos nuevas exhibiciones, duplica su apuesta por la inmersión y la interactividad, pilares de la cultura del videojuego y el entretenimiento moderno que consume su público objetivo. No se trata solo de leer carteles, sino de sentir los sonidos del interior del cuerpo, poner a prueba los sentidos y realizar experimentos con sus propias manos. Es, en esencia, llevar la filosofía “hands-on” de los makers y la comunidad indie a un espacio museístico de primer nivel.

Con el inicio del periodo vacacional de Semana Santa, el timing no podría ser mejor. Estas salas se presentan como la excusa ideal para una visita a la Ciudad de México o para redescubrirla desde otra perspectiva. En un mundo digital saturado de pantallas pasivas, el Papalote ofrece una alternativa tangible, social y profundamente educativa. Una experiencia que, sin duda, conecta con la esencia de una generación que valora la autenticidad, la ciencia y la posibilidad de ser parte activa de la historia.

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