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Amenazas a la soberanía monetaria en la era digital

El mundo está experimentando un cambio fundamental en la forma en que funciona el dinero, y Nueva Zelanda debe elegir su respuesta con cuidado, advierte un investigador de la Universidad de Otago. Una nueva investigación coautorada por el Dr. Murat Ungor, del Departamento de Economía, y su ex estudiante de maestría Jack Buchan, ha sido publicada en el International Journal of Political Economy.

El auge de las monedas digitales

Las criptomonedas como Bitcoin y las monedas digitales de bancos centrales (CBDC) están desafiando el control tradicional que los gobiernos tienen sobre el dinero. Mientras que las criptomonedas operan fuera del sistema bancario regulado, las CBDC podrían ofrecer una alternativa digital respaldada por el Estado. Sin embargo, ambas plantean riesgos para la soberanía monetaria, es decir, la capacidad de un país para controlar su propia moneda y política económica.

Riesgos para Nueva Zelanda

Según el estudio, si Nueva Zelanda adopta una CBDC sin las salvaguardas adecuadas, podría enfrentar problemas como la desintermediación bancaria, donde los ciudadanos retiran grandes cantidades de depósitos bancarios para convertirlos en CBDC, debilitando el sistema financiero. Además, las criptomonedas extranjeras podrían erosionar el uso del dólar neozelandés, reduciendo la efectividad de la política monetaria.

Recomendaciones de los investigadores

Los autores sugieren que Nueva Zelanda debe actuar con cautela, priorizando la estabilidad financiera y la privacidad de los ciudadanos. Proponen explorar una CBDC que sea complementaria al efectivo, no su reemplazo, y que incluya límites de tenencia para evitar la desintermediación. También recomiendan cooperar internacionalmente para regular las criptomonedas.

Implicaciones globales

El estudio no solo aplica a Nueva Zelanda; otros países enfrentan desafíos similares. La investigación destaca que la soberanía monetaria es un pilar de la independencia económica, y su erosión podría tener consecuencias graves, especialmente para economías más pequeñas.

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