La industria manufacturera en México ha evolucionado de sistemas mecánicos y operativos tradicionales a estructuras cada vez más inteligentes, automatizadas e interconectadas. Para un sector que representa cerca del 20% del PIB nacional, esta transformación ha redefinido la gestión del riesgo, ampliando su exposición a nuevos escenarios, particularmente en materia de ciberseguridad.
“La detección de riesgos ahora debe ser integral. Desde atender lo que ha estado presente durante largo tiempo, como los accidentes laborales o el cumplimiento normativo, hasta riesgos actuales como ataques cibernéticos o fallas en estructuras digitales”, explica Alejandra Olvera, directora de líneas financieras y de especialidad de HDI Global México. “Se trata de una industria vulnerable que, si no se protege a tiempo a través de tecnología especializada, puede comprometer su continuidad operativa”.
De acuerdo con cifras de IBM Security, la industria manufacturera concentra alrededor del 25% de los ciberataques a nivel global, posicionándose como el sector más afectado. Para la experta de HDI Global México, los siguientes factores son los principales detonantes de los nuevos riesgos en el sector: sistemas incompletos y mano de obra capacitada.
Con la integración digital, una omisión, una falla en software, un acceso no autorizado o incluso un error en la comunicación entre sistemas puede convertirse rápidamente en una vulnerabilidad crítica, afectando maquinaria clave y derivando en la interrupción total de la operación. Una hora de paro en producción para una planta manufacturera puede costar entre 50,000 y más de 1 millón de dólares, de acuerdo con Siemens. “Entrelazar los riesgos físicos y digitales evita que las vulnerabilidades se materialicen a través de medidas preventivas alineadas a la operación de cada empresa”, agregó Alejandra.
En México, la competitividad del sector manufacturero ha estado asociada a costos laborales, lo que en algunos casos ha limitado la inversión en capacitación especializada. La falta de personal entrenado en ciberseguridad y en el manejo de sistemas interconectados incrementa la probabilidad de errores humanos que pueden desencadenar paros costosos o filtraciones de datos.
La ingeniería de riesgos y los seguros especializados permiten anticipar vulnerabilidades y garantizar la continuidad del negocio. La recomendación de los expertos es adoptar un enfoque preventivo que integre tanto la protección física como la digital, adaptado a las necesidades específicas de cada empresa.





