Max Verstappen estuvo más cerca que nunca de su primera victoria de la temporada en Austria. El piloto de Red Bull, que salió quinto en Spielberg, se convirtió en el principal perseguidor de George Russell durante el Gran Premio de Austria de Fórmula 1 y terminó a solo 1.6 segundos del ganador.
Red Bull llevó una importante actualización a Austria en un intento por cerrar la brecha con Mercedes y Ferrari, los dos equipos que parecían haber tenido ventaja en las últimas carreras. Sin embargo, el rendimiento de Verstappen fue tan destacado que llamó la atención incluso del jefe de Mercedes, Toto Wolff.
El factor Verstappen según Wolff
En declaraciones posteriores a la carrera, Wolff señaló que el talento y la determinación de Verstappen fueron un factor clave en la competitividad de Red Bull en Austria. “Max es un piloto excepcional. Saca el máximo provecho del auto, y en Spielberg vimos cómo presionó a George hasta el final. Eso es lo que hace grande a Red Bull: tener a un piloto que puede marcar la diferencia”, comentó Wolff.
Actualizaciones que funcionaron
La actualización de Red Bull incluyó mejoras en el piso, los pontones y el alerón trasero, lo que permitió al RB21 ser más eficiente en curvas rápidas y reducir la pérdida de carga aerodinámica. Verstappen destacó que el auto “se sintió mucho mejor” durante el fin de semana, especialmente en el tercer sector, donde solía perder tiempo.
Implicaciones para el campeonato
Aunque Verstappen no logró la victoria, su actuación en Austria demuestra que Red Bull está reduciendo la distancia con los líderes. Con la temporada avanzando, el equipo de Milton Keynes podría convertirse en un contendiente serio si mantiene este ritmo de desarrollo. Wolff advirtió: “No podemos subestimar a Red Bull. Si siguen mejorando, serán una amenaza constante”.





