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Ciencia

Microbio de composta produce enzima que degrada poliuretano y nailon

Un equipo de investigadores de la Universidad de Aarhus y el Instituto Tecnológico Danés ha dado un paso prometedor en la búsqueda de enzimas capaces de degradar algunos de los plásticos más difíciles de reciclar. En lugar de buscar en los lugares habituales, recolectaron millones de bacterias de un vertedero en Kenia, del zoológico tropical Randers Regnskov, del intestino de larvas y de un montón de composta cerca de Aarhus. Tras analizar sus enzimas, encontraron 12 que funcionan.

Una estrategia innovadora para encontrar enzimas degradadoras de plástico

La contaminación por plásticos es uno de los mayores desafíos ambientales de nuestro tiempo. Cada año, millones de toneladas de residuos plásticos terminan en vertederos y océanos, y solo una pequeña fracción se recicla. El poliuretano y el nailon son particularmente problemáticos porque sus estructuras químicas los hacen resistentes a la degradación natural.

Conscientes de esta problemática, los científicos daneses decidieron explorar ambientes ricos en diversidad microbiana, donde las bacterias podrían haber desarrollado enzimas capaces de descomponer estos materiales. Recolectaron muestras de un vertedero en Kenia, del zoológico tropical Randers Regnskov, del intestino de larvas y de un montón de composta cerca de Aarhus. En total, analizaron millones de bacterias.

Los hallazgos: 12 enzimas prometedoras

Después de un exhaustivo cribado, los investigadores identificaron 12 enzimas con actividad degradadora sobre el poliuretano y el nailon. Estas enzimas, producidas por bacterias, podrían ser la clave para desarrollar procesos de reciclaje más eficientes y sostenibles.

El siguiente paso será optimizar estas enzimas para su uso a escala industrial. Si se logra, podríamos ver plantas de reciclaje capaces de descomponer estos plásticos en sus componentes básicos, que luego podrían reutilizarse para fabricar nuevos productos.

¿Por qué es importante?

  • Reducción de residuos: Menos plásticos en vertederos y océanos.
  • Reciclaje efectivo: Transformar residuos en recursos.
  • Innovación biotecnológica: Uso de enzimas para procesos industriales verdes.

El potencial de las enzimas en la economía circular

Este descubrimiento se suma a otros avances en biotecnología que buscan cerrar el ciclo de vida de los plásticos. Por ejemplo, ya se han identificado enzimas que degradan el PET, el plástico más común en botellas. La diferencia es que el poliuretano y el nailon son más resistentes y su reciclaje químico es más costoso y contaminante.

Con estas nuevas enzimas, el reciclaje de poliuretano y nailon podría volverse viable económicamente, impulsando la transición hacia una economía circular en la que los residuos se convierten en materia prima para nuevos productos.

Próximos pasos y desafíos

Los investigadores ahora se enfocan en mejorar la eficiencia de estas enzimas y en entender los mecanismos moleculares que utilizan para romper los enlaces químicos. También será crucial evaluar su viabilidad en condiciones industriales, donde factores como la temperatura, el pH y la presencia de inhibidores pueden afectar su actividad.

Además, será necesario desarrollar procesos de bajo costo para producir estas enzimas a gran escala. Si todo sale bien, podríamos estar ante una solución real para uno de los mayores problemas ambientales de nuestra era.

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