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Estadounidenses quieren 300 millas de autonomía en autos eléctricos

Un reciente estudio de BMW Group ha revelado una interesante paradoja en las preferencias de los conductores estadounidenses respecto a los vehículos eléctricos. Según la encuesta, la mayoría de los estadounidenses afirma que 75 millas (aproximadamente 120 kilómetros) de autonomía serían más que suficientes para su conducción diaria. Sin embargo, a la hora de elegir un auto eléctrico, un buen número de ellos quiere un colchón mucho mayor: el 42% de los estadounidenses quiere al menos 300 millas (casi 500 km) de autonomía antes de considerar la compra de un vehículo eléctrico, y el 18% quiere 400 millas (más de 640 km) o más.

Esta aparente contradicción se explica porque las personas no compran autos solo para hacer mandados. Existen los viajes por carretera, los desvíos inesperados y la pregunta de cuándo y dónde cargarán. Tener suficiente autonomía para el trayecto diario al trabajo no es necesariamente suficiente para convencer a alguien en el concesionario.

La autonomía diaria vs. la autonomía deseada

La encuesta, realizada por Big Village en línea entre el 11 y el 13 de septiembre de 2026 a 1,005 adultos estadounidenses, y ponderada para representar a la población adulta de EE. UU., encontró que el 73% de los adultos estadounidenses dice que entre 25 y 75 millas (40 a 120 km) son suficientes para cubrir su rutina diaria. Pero cuando se trata de comprar un auto eléctrico, las expectativas cambian drásticamente.

“Hay una diferencia entre lo que necesitas y lo que quieres”, comenta un analista de la industria. “La gente quiere la tranquilidad de saber que pueden hacer un viaje largo sin preocuparse por la carga”.

La carga rápida como factor decisivo

La velocidad de carga parece ser un atractivo importante: agregar alrededor de 150 millas (240 km) en 10 minutos haría que el 53% de los encuestados fuera más propenso a considerar un vehículo eléctrico. Los adultos jóvenes están especialmente interesados: esa cifra salta al 70% entre la generación Z y al 65% entre los millennials.

En general, el 68% dice que consideraría pasarse a lo eléctrico, siendo la razón principal los menores costos de propiedad y operación. Otras razones incluyen mejor rendimiento, tecnología avanzada y menores emisiones.

Barreras para la adopción

Sin embargo, el precio del auto sigue siendo el mayor obstáculo. El precio de compra fue una barrera para el 51%, seguido por la longevidad de la batería o los costos de reemplazo con un 31%. Y el 55% consideraría un vehículo eléctrico usado o certificado de segunda mano si les ahorrara suficiente dinero.

Un vehículo eléctrico que pudiera mantener las luces encendidas durante un apagón también tiene atractivo: el 57% dice que la energía de respaldo para el hogar los haría más propensos a considerar uno.

El factor psicológico de la autonomía

Los comentarios de los usuarios reflejan una realidad: cuando la EPA (Agencia de Protección Ambiental de EE. UU.) muestra una autonomía de 300 millas, en la conducción real en carretera siempre es menor. Además, la ventana de carga del 10 al 80% reduce aún más la autonomía disponible, y el clima frío afecta otro tanto. Por eso, muchos piensan que los nuevos crossover eléctricos con 400 millas de autonomía generarán mucho más interés.

“Al final del día, la mayoría de la gente quiere que sus autos hagan un poco de todo”, comenta un conductor. “Sí, ir a la casa de la abuela puede ser solo 6 veces al año, y el resto del tiempo 300 millas es excesivo, pero aún quieres esa tranquilidad de poder saltar al auto y no preocuparte”.

Implicaciones para la industria

Estos hallazgos sugieren que los fabricantes de autos eléctricos deben equilibrar la autonomía con el precio y la velocidad de carga. Si bien la mayoría de los conductores no necesita 300 millas a diario, la percepción de seguridad y versatilidad es clave para la adopción masiva.

La encuesta también destaca la importancia de la infraestructura de carga y la tecnología de baterías. A medida que la generación Z y los millennials, más familiarizados con la tecnología, se convierten en el principal grupo de compradores, sus preferencias por carga rápida y respaldo energético podrían impulsar el diseño de los próximos modelos.

En resumen, el estudio de BMW Group pinta un panorama claro: los estadounidenses están listos para adoptar la electromovilidad, pero quieren que sus autos eléctricos sean tan versátiles como los de gasolina. La autonomía extendida, la carga ultrarrápida y un precio competitivo serán los pilares para conquistar a este mercado.

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