El Aeropuerto Metropolitano de Montreal (MET), ubicado en Longueuil, Quebec, ha dado un paso importante hacia la movilidad sostenible al poner en marcha 120 cargadores para vehículos eléctricos en su Terminal YHU. La instalación, realizada con equipos Wallbox Pulsar Pro, está diseñada para atender a empleados, visitantes y operaciones aeroportuarias. Además, se espera que otros 48 cargadores se sumen próximamente, alcanzando un total de 168 puntos de carga una vez que concluya la construcción de un edificio actualmente en obras.
Una infraestructura de carga a gran escala
El aeropuerto, que cuenta con más de 2,600 espacios de estacionamiento distribuidos en lotes de corta, mediana y larga estancia, ha apostado por una solución integral para la recarga de vehículos eléctricos. Los cargadores Wallbox Pulsar Pro son de Nivel 2 para Norteamérica y tienen una potencia máxima de 11.5 kW, aunque la velocidad de carga específica en el aeropuerto no fue detallada en el anuncio.
La instalación de tantos cargadores presenta un desafío práctico: gestionar la demanda eléctrica total. Para ello, el aeropuerto utiliza la tecnología Power Sharing de Wallbox, que divide la energía disponible entre grupos de cargadores. De esta manera, el sitio puede operar dentro de su capacidad eléctrica sin tratar cada vehículo conectado como una demanda independiente de plena potencia. El software de Foresta se encarga de la gestión centralizada de los cargadores y facilita el procesamiento de pagos.
Tecnología detrás de la carga inteligente
La clave para que una instalación de esta magnitud funcione eficientemente radica en la gestión inteligente de la energía. El sistema Power Sharing de Wallbox permite distribuir la potencia disponible de forma dinámica entre los vehículos conectados, optimizando el uso de la infraestructura eléctrica existente. Esto es especialmente relevante en un aeropuerto, donde la demanda de energía fluctúa a lo largo del día y muchos vehículos permanecen estacionados durante horas.
Además, la integración de software de Foresta para la gestión centralizada y los pagos añade un nivel de control y monitoreo que beneficia tanto a los operadores como a los usuarios. La coordinación del proyecto estuvo a cargo de la agencia de productos eléctricos de Quebec, edp électrique, con la participación de EG Électrique y Westburne.
Impacto en la movilidad eléctrica
La electrificación de los aeropuertos es un paso crucial para reducir las emisiones de carbono asociadas al transporte. Los viajeros que utilizan vehículos eléctricos necesitan infraestructura de carga confiable en destinos clave, y este proyecto posiciona al Aeropuerto Metropolitano de Montreal como un referente en América del Norte.
Si bien aún no se han anunciado los precios de carga ni la fecha de finalización de los 48 cargadores adicionales, la expansión continua demuestra el compromiso del aeropuerto con la sostenibilidad y la adopción de tecnologías limpias. Con 168 puntos de carga en total, el MET facilitará la transición hacia la electromovilidad tanto para los residentes de la región como para los visitantes.
Beneficios para los usuarios
- Amplia disponibilidad: Con 120 cargadores operativos y 48 en camino, los usuarios tendrán mayores probabilidades de encontrar un punto de carga disponible.
- Carga gestionada eficientemente: La tecnología Power Sharing asegura que la energía se distribuya de manera óptima, evitando sobrecargas y maximizando la eficiencia.
- Pagos integrados: El software de Foresta permite un proceso de pago sencillo y centralizado.
- Ubicación estratégica: El aeropuerto ofrece más de 2,600 espacios de estacionamiento, lo que facilita la recarga mientras se viaja o se trabaja.
El futuro de la carga en aeropuertos
La experiencia del Aeropuerto Metropolitano de Montreal podría servir de modelo para otras instalaciones aeroportuarias en el mundo. A medida que la adopción de vehículos eléctricos siga creciendo, la demanda de infraestructura de carga robusta y escalable será cada vez mayor. Soluciones como las de Wallbox, que combinan hardware y software para una gestión eficiente, serán fundamentales para satisfacer esa demanda sin comprometer la capacidad eléctrica de los sitios.
Con este proyecto, Montreal refuerza su posición como ciudad líder en electromovilidad y ofrece un ejemplo concreto de cómo los grandes espacios públicos pueden adaptarse a la nueva era del transporte limpio.





