a hand holding a tiny black object in it's palm
Salud

Cuando un gusano se convierte en tu peor pesadilla ocular

En la India, un hombre de 35 años experimentó durante ocho meses la pesadilla de tener el ojo izquierdo rojo y con visión borrosa. No fue hasta que visitó una clínica de oftalmología que los médicos descubrieron la espeluznante causa de su malestar: ¡un gusano! Sí, leyeron bien, un pequeño gusano había decidido establecer su residencia en el globo ocular de este señor. El caso, reportado en el New England Journal of Medicine, nos deja con la boca abierta y el ojo en alerta máxima.

Los doctores observaron que el ojo estaba inflamado e irritado, con la pupila dilatada e inmóvil. La visión del hombre estaba afectada. Una revisión más profunda reveló al intruso: un pequeño gusano moviéndose con lentitud en el interior del ojo. Para extraer al indeseable inquilino, los médicos tuvieron que recurrir a una pars plana vitrectormía, un procedimiento que implica succionar parte del humor vítreo, esa sustancia gelatinosa que llena el globo ocular. Aunque este procedimiento se usa para diferentes afecciones oculares, utilizarlo para remover un gusano es, cuanto menos, inusual. Mediante pequeñas incisiones en la parte blanca del ojo, los doctores emplearon un dispositivo con una aguja hueca y succión para extraer al gusano, el cual, según se reporta, seguía retorciéndose incluso fuera del ojo. Al analizarlo bajo el microscopio, identificaron al culpable: un Gnathostoma spinigerum, un parásito que, aunque puede habitar en otras partes del cuerpo, encontró en el ojo de este hombre un hogar temporal, bastante incómodo, debo agregar.

Este parásito es endémico en India, afectando a mamíferos carnívoros como perros y gatos. Los gusanos adultos forman masas tumorales en sus intestinos, liberando huevos que se propagan a través de las heces. Estos huevos contaminan organismos acuáticos, que a su vez son consumidos por otros animales, incluyendo a los gatos y perros, completando el ciclo. El caso nos recuerda la intrincada y a veces sorprendente interacción entre los seres vivos y el medio ambiente, así como la importancia de buscar atención médica ante cualquier síntoma ocular, por pequeño que parezca. El caso del hombre con el gusano en el ojo debería ser una advertencia sobre la gran variedad de organismos que pueden causar infecciones y la capacidad asombrosa del cuerpo humano para albergar a indeseados huéspedes.

En fin, la próxima vez que sientas algo raro en el ojo, no lo dudes, ¡corre con el doctor! La historia de este hombre nos deja una lección: no subestimes la importancia de las revisiones médicas y la increíble capacidad de adaptación (y resistencia) de algunos parásitos. ¡Cuídate los ojos, amigos!