Por primera vez, los científicos han observado cómo una zona de subducción literalmente se desmorona bajo el fondo del océano. Utilizando avanzadas imágenes sísmicas, descubrieron que la placa Juan de Fuca se está fragmentando mientras se hunde debajo de América del Norte. En lugar de colapsar de una sola vez, la placa se está desgarrando pieza por pieza, como un tren que descarrila lentamente.
Un hallazgo revolucionario
Este descubrimiento, publicado en la revista Science Advances, es el primero de su tipo. Los investigadores de la Universidad de Oregón y la Universidad de Washington utilizaron una red de sismómetros submarinos para crear un mapa detallado de la zona de subducción frente a la costa del Pacífico Noroeste. Lo que vieron los sorprendió: la placa Juan de Fuca no se está hundiendo suavemente, sino que se está rompiendo en múltiples fragmentos.
¿Qué es una zona de subducción?
Una zona de subducción es donde una placa tectónica se desliza debajo de otra. En este caso, la placa Juan de Fuca se está moviendo debajo de la placa Norteamericana. Este proceso es responsable de algunos de los terremotos más grandes y destructivos del mundo, como el terremoto de magnitud 9.0 que azotó Japón en 2011.
Implicaciones para los terremotos
El hecho de que la placa se esté rompiendo en fragmentos podría cambiar la forma en que los científicos modelan los terremotos. Tradicionalmente, se pensaba que las zonas de subducción se comportaban de manera relativamente uniforme, pero este hallazgo sugiere que pueden ser mucho más complejas. Los fragmentos de placa podrían actuar como obstáculos que acumulan tensión, lo que podría llevar a terremotos más grandes o más frecuentes.
Fragmentos antiguos explicados
Este descubrimiento también ayuda a explicar la presencia de fragmentos de placa antiguos que se han encontrado en el manto terrestre. Los científicos siempre se preguntaron cómo llegaron allí, y ahora parece que el proceso de ruptura podría ser la respuesta.
¿Qué sigue?
Los investigadores planean continuar monitoreando la zona con más detalle. Esperan que al comprender mejor cómo se rompen las placas, puedan mejorar los sistemas de alerta temprana de terremotos y tsunamis. Aunque el Pacífico Noroeste no ha experimentado un gran terremoto desde 1700, los científicos advierten que es solo cuestión de tiempo.





