La racha negativa de Audi continúa. La automotriz alemana reportó un primer trimestre decepcionante, con ventas globales de 360,106 unidades, una caída del 6.1% en comparación con el año anterior. La empresa atribuyó el descenso a “condiciones de mercado desafiantes”, pero hay factores más concretos: los aranceles de Estados Unidos y el fin de los subsidios para autos eléctricos en ese país.
Norteamérica, el mercado más golpeado
Las ventas en Norteamérica, excluyendo México, se desplomaron un 27%, con solo 35,464 unidades vendidas. Audi señaló que esto se debe “principalmente a los aranceles de Estados Unidos y al fin de los subsidios para autos eléctricos”. La situación podría empeorar, ya que el presidente Donald Trump ha amenazado con aumentar los aranceles al 25%.
Sin embargo, no todo son malas noticias. Audi se prepara para lanzar este año el rediseñado Q7 y el completamente nuevo Q9, modelos que se espera que atraigan a los consumidores estadounidenses.
China también cae
En China, excluyendo Hong Kong, las ventas bajaron de 144,471 unidades el año pasado a 127,109 en este trimestre, una disminución del 12%. La compañía culpó a “incertidumbres macroeconómicas, un entorno de mercado altamente competitivo y cambios de modelo”.
El conflicto en Irán afecta entregas
Audi también mencionó que está siendo afectada por la guerra en Irán. Aunque no dio detalles, probablemente se refiere a problemas de entrega causados por el cierre del Estrecho de Ormuz, una ruta marítima clave.
Europa y los híbridos enchufables, la excepción
En contraste, las ventas en Europa aumentaron y la compañía vendió más de 30,000 híbridos enchufables, lo que representa un incremento de casi el 160% respecto al año anterior.
Rendimiento financiero del Grupo Audi
En términos generales, las ventas del Grupo Audi cayeron un 6.1%, un desempeño que también se reflejó en Bentley. Lamborghini y Ducati también vieron disminuciones en sus ingresos. El Grupo Audi reportó ingresos combinados de 14,200 millones de euros (16,600 millones de dólares) y una ganancia operativa de 588 millones de euros (688 millones de dólares). Sin embargo, después de impuestos, la ganancia se reduce a 559 millones de euros (654 millones de dólares).
El CEO de Audi, Gernot Döllner, señaló los desafíos y afirmó: “En un mundo donde las expectativas de nuestros clientes son cada vez más diversas de una región a otra, está claro que el modelo de negocio del ‘auto global’ es cada vez menos viable”. En su lugar, la empresa necesita “soluciones y modelos específicos para cada mercado”, como la marca AUDI en China y el A2 e-tron, “diseñado para y fabricado en Europa”.





