El piloto británico George Russell, de la escudería Mercedes, ha sido sancionado por la Federación Internacional del Automóvil (FIA) con una multa suspendida de 5,000 euros. La sanción se produjo después de que el organismo rector del automovilismo iniciara una investigación por un incidente ocurrido durante el Gran Premio de Mónaco.
¿Qué provocó la investigación?
Durante la clasificación del Gran Premio de Mónaco, Russell fue llamado a declarar por la FIA tras un incidente en el que supuestamente obstruyó a otro piloto en pista. Las imágenes de televisión mostraron a Russell conduciendo lentamente en una curva, lo que obligó a un competidor a frenar bruscamente. Aunque no hubo contacto, la FIA consideró que la acción de Russell fue peligrosa y violó las normas deportivas.
La decisión de la FIA
Tras revisar las pruebas y escuchar los argumentos de Russell, los comisarios de la FIA determinaron que el piloto de Mercedes era culpable de conducción peligrosa. Sin embargo, debido a que Russell no tenía antecedentes recientes de infracciones similares y mostró arrepentimiento, la multa de 5,000 euros fue suspendida. Esto significa que Russell no tendrá que pagar la multa a menos que cometa una infracción similar en los próximos 12 meses.
Reacción de Russell y Mercedes
Russell aceptó la decisión de la FIA y emitió un comunicado en el que se disculpó por el incidente. “Fue un error de juicio en un momento de alta presión. Acepto la decisión de los comisarios y trabajaré para asegurarme de que no vuelva a ocurrir”, declaró el piloto. Por su parte, el equipo Mercedes apoyó a su piloto, pero reconoció que la decisión era justa.
Implicaciones para la temporada
Esta sanción, aunque leve, sirve como recordatorio de que la FIA está vigilante ante cualquier comportamiento antideportivo. Russell, que actualmente ocupa el sexto lugar en el campeonato de pilotos, deberá ser más cuidadoso en las próximas carreras para evitar nuevas sanciones. La temporada de F1 continúa con el Gran Premio de Canadá como próximo desafío.





