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Ciencia

Princesas egipcias enterradas con armas: ¿guerreras del antiguo Egipto?

Un estudio reciente de momias reales del antiguo Egipto sugiere que las princesas enterradas con armas no solo las portaban como símbolos, sino que las usaban activamente en combate o cacería. Investigadores analizaron los restos de seis momias de la Dinastía XII (aproximadamente 1850-1700 a.C.) y encontraron evidencias de actividad física intensa relacionada con el manejo de arcos y dagas.

Hallazgos óseos reveladores

El equipo liderado por Zeinab Hashesh, de la Universidad Beni-Suef en Egipto, examinó momias redescubiertas en el Museo Egipcio de El Cairo. Entre ellas, cuatro eran hijas del faraón Amenemhat II. La princesa Ita, de entre 28 y 34 años al morir, presentaba fuertes conexiones óseas en el antebrazo y músculos de la mano, típicos de quien empuña repetidamente una daga o maza.

Las princesas Noub-Hotep (40-44 años) e Itaweret (20-34 años) mostraban agrandamiento del radio, un hueso del antebrazo, adaptado al estrés repetitivo de tensar un arco. Noub-Hotep, enterrada con flechas, también tenía una curvatura en el segundo metacarpiano derecho, conocida como “agarre del arquero”.

Entrenamiento desde la juventud

Hashesh afirma: “Para desarrollar el agarre del arquero, debieron comenzar a entrenar en tiro con arco y artes marciales desde una edad temprana”. Esto contradice la imagen tradicional de una realeza femenina ociosa. Michelle Langley, de la Universidad Griffith, coincide: “Las mujeres reales no solo estaban sentadas en palacios; llevaban vidas activas y hábiles, entrenadas en artes marciales y cacería, como sus padres y hermanos”.

Lesiones y atención médica

Las fracturas eran comunes. Itaweret sobrevivió a costillas rotas y fracturas en el pie, probablemente por caídas o golpes. Su estatus les garantizaba acceso a cirujanos capaces de inmovilizar huesos sin infección. Sin embargo, Sonia Zakrzewski, de la Universidad de Southampton, advierte que otras actividades como malabares o usar una hoz podrían causar cambios similares, por lo que no se puede concluir definitivamente que fueran guerreras.

Contexto cultural

El hallazgo se suma a otros descubrimientos de mujeres enterradas con armas en diversas culturas, pero este estudio aporta evidencia física directa. La investigación fue publicada en Frontiers in Environmental Archaeology.

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