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Ciencia

¿Está muriendo la ciencia de equipos pequeños?

En 1953, James Watson y Francis Crick publicaron un artículo que cambiaría la historia de la ciencia: la estructura de doble hélice del ADN. Fue un trabajo de equipo pequeño, solo dos autores, que revolucionó la biología. Sin embargo, un nuevo análisis de datos de autoría del Nature Index durante la última década muestra que este tipo de ciencia está en declive.

El auge de los equipos grandes

Entre 2015 y 2024, la proporción de artículos con uno o dos autores en ciencias naturales cayó del 10.8% al 7.1%. En el mismo período, los artículos con 11 a 50 autores crecieron significativamente. En total, las publicaciones con entre 3 y 50 autores pasaron del 88.5% al 92.2%.

Este patrón es consistente con estudios previos que muestran un aumento sostenido en el tamaño de los equipos de investigación desde mediados del siglo XX. Según Lingfei Wu, científico de la información de la Universidad de Pittsburgh, “el declive de los artículos de uno o dos autores es uno de los patrones más estables en la ciencia”.

Diferencias por disciplina

En las ciencias biológicas, la proporción de artículos pequeños cayó del 6.1% al 3.8%. En química, pasó del 8.2% al 4.7%. En ciencias de la salud, los artículos de uno o dos autores se mantienen en un 1% desde 2022. Solo en ciencias físicas los artículos pequeños aumentaron en términos absolutos, pero su proporción cayó del 14.9% al 9.6% debido al rápido crecimiento de los equipos grandes.

Factores detrás del cambio

Varios factores explican esta tendencia. Tras la Segunda Guerra Mundial, se establecieron agencias de financiamiento centralizadas que favorecen equipos grandes. Chaoqun Ni, investigador de la Universidad de Wisconsin-Madison, señala que “las subvenciones de la NSF y los NIH alientan equipos interdisciplinarios y multicéntricos”. La Unión Europea también promueve colaboraciones transfronterizas.

Además, la ciencia moderna es más compleja y requiere infraestructura costosa, como supercomputadoras, y experiencia diversa. Un estudio biomédico puede necesitar científicos de laboratorio, médicos, analistas de datos y estadísticos.

El caso de Japón

Japón muestra un patrón diferente: la proporción de artículos pequeños se mantuvo estable en poco menos del 8% durante la década. Yukie Sano, de la Universidad de Tsukuba, atribuye esto a factores culturales y financieros, como el yen débil y reformas que han aumentado la carga administrativa, limitando el tiempo para colaboraciones internacionales.

“Me siento aislada de otros países debido a la difícil situación en las universidades japonesas”, dice Sano, quien recientemente se saltó una conferencia internacional por su carga de trabajo.

Implicaciones para la ciencia

El declive de los equipos pequeños no significa que desaparezcan, sino que son eclipsados por el rápido crecimiento de las grandes colaboraciones. Aunque los equipos pequeños siguen siendo productivos, su participación en la producción científica total se reduce. Esto plantea preguntas sobre cómo fomentar la innovación disruptiva, que a menudo surge de equipos pequeños, en un sistema que favorece a los grandes.

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