Tesla ha comenzado a implementar un cambio significativo en la experiencia de viaje de su flota Robotaxi: silenciar las señales de giro. La medida busca ofrecer un ambiente más tranquilo a los pasajeros, pero ha generado opiniones divididas.
Una experiencia centrada en el pasajero
Desde el principio, Tesla ha dejado claro que su plataforma de transporte Robotaxi está diseñada para complacer al pasajero en casi todos los aspectos: preferencias de clima, música y ajustes personales se cargan automáticamente al subir al vehículo. Ahora, llevar esa personalización un paso más allá al eliminar el sonido de las direccionales parece una evolución natural para algunos.
Según Sawyer Merritt, un conocido entusiasta de Tesla, la compañía finalmente ha desactivado los sonidos de las direccionales en los Model Y Robotaxi. En sus palabras: “Es una actualización pequeña, pero definitivamente será notable para los pasajeros. No tenía mucho sentido dejar el sonido de la direccional cuando es un viaje sin supervisión”.
Reacciones encontradas
Sin embargo, no todos están contentos. Para muchas personas que viajan regularmente en automóvil, el sonido de las direccionales es una señal condicionada que brinda seguridad. Escuchar ese clic al activar la señal confirma que otros conductores saben de nuestra intención de girar. Sin él, algunos pasajeros podrían sentirse incómodos.
Dan Burkland, otro usuario, comentó: “A mí me gusta que esté encendido; me desconcertó cuando viajé con Zoox, que lo tiene desactivado”. La comparación con Zoox, un competidor de robotaxis, sugiere que Tesla no es la primera en tomar esta decisión.
¿Qué pasa con los autos personales?
Es importante aclarar que el cambio solo aplica a los robotaxis de la flota. Los autos de clientes particulares aún conservan el sonido de las direccionales, incluso si usan el sistema Full Self-Driving (FSD). Así que si tienes un Tesla personal, seguirás escuchando el clic familiar.
¿Una mejora o un riesgo?
En un automóvil convencional, el sonido de la direccional le confirma al conductor que la luz intermitente está activa. En un robotaxi sin conductor, esa retroalimentación no tiene un propósito funcional para el vehículo, solo para la tranquilidad del pasajero. Tesla apuesta por un entorno más silencioso, pero deberá evaluar si la ausencia de este sonido genera confusión o ansiedad entre los usuarios.
La decisión es sin duda polarizante, pero no única en la industria. Otros servicios de transporte autónomo ya han adoptado medidas similares. El tiempo dirá si los pasajeros se adaptan o si Tesla deberá reconsiderar esta característica.




