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China apunta a baterías sólidas masivas en 2030, CATL duda

Las baterías de estado sólido prometen revolucionar los vehículos eléctricos con mayor autonomía, carga más rápida y mejor seguridad. Sin embargo, su producción masiva sigue siendo un desafío técnico y económico. China ha fijado como objetivo nacional lograr la producción en masa de estas baterías para 2030, pero su principal fabricante, CATL, es cauteloso y advierte que aún hay obstáculos importantes.

Una hoja de ruta ambiciosa

El 28 de septiembre, China presentó una nueva hoja de ruta para la industria de baterías. Según el South China Morning Post, el objetivo es lograr el despliegue a gran escala de baterías de estado sólido para 2030 y así extender su ya significativa ventaja en baterías convencionales hacia la próxima generación de tecnología. El Ministerio de Industria y Tecnología de la Información reconoció que la industria china de baterías enfrenta problemas, como deficiencias en innovación y desequilibrios entre oferta y demanda.

El plan no se limita a las baterías de estado sólido; también incluye baterías de sodio y de flujo, mejoras en seguridad y rendimiento térmico, y una mayor calidad de fabricación. Además, se establece una meta aparte para baterías de litio de larga vida capaces de soportar 15,000 ciclos de carga. Este impulso coordinado a nivel nacional no debe tomarse a la ligera, ya que China establece sus prioridades económicas e industriales mediante planes quinquenales, dando dirección a agencias gubernamentales y empresas.

El escepticismo de CATL

CATL, el mayor fabricante de baterías del mundo, ha sido prudente en sus pronósticos. Su presidente, Robin Zeng, calificó la tecnología de estado sólido con un nivel cuatro de nueve en la escala de preparación, donde nueve representa la preparación para producción masiva. Zeng también señaló que la adopción en millones de vehículos es poco probable antes del final de la década debido a obstáculos de rendimiento y costo.

Esto sugiere que 2030 podría ser un punto de partida para que estas baterías lleguen a más autos, en lugar del año en que se conviertan repentinamente en un estándar de la industria. CATL ha confirmado planes para iniciar producción limitada de baterías de estado sólido en 2027, pero ha sugerido que alcanzar volúmenes mucho mayores será difícil.

Desafíos técnicos y económicos

La producción de celdas de estado sólido a gran escala presenta dificultades significativas. Robert Lee, presidente para Norteamérica de LG Energy Solution, destacó la complejidad de fabricar celdas grandes de estado sólido y anticipa que las primeras aplicaciones masivas no serán en vehículos eléctricos. Actualmente, las baterías semisólidas ya están llegando a algunos vehículos en China en cantidades limitadas, pero esto no debe confundirse con una adopción generalizada de las baterías totalmente sólidas.

Un pronóstico de BloombergNEF estima que la tecnología de estado sólido representará solo el 10% de la demanda global combinada de vehículos eléctricos y almacenamiento de energía para 2035. Esto indica que, aunque la tecnología avanza, su penetración será gradual.

El contexto de la industria en China

China ha dominado la producción mundial de autos eléctricos: al final del ciclo del plan quinquenal 2021-2025, representó el 70% de la producción global. La nueva hoja de ruta 2026-2030 busca mantener esa ventaja en la próxima generación tecnológica. Sin embargo, para lograrlo se requieren avances en materiales y procesos de fabricación que reduzcan costos y mejoren el rendimiento y la estabilidad.

La base de investigación y manufactura con la que cuenta China le da un punto de partida fuerte, pero aún debe encontrar soluciones de ingeniería para hacer realidad la producción masiva. El camino hacia las baterías de estado sólido en autos asequibles es largo y lleno de retos.

Perspectivas a futuro

Lograr que las baterías de estado sólido lleguen a los autos será un hito, pero el verdadero logro será incorporarlas en millones de vehículos a precios razonables. Mientras tanto, la industria sigue trabajando en mejorar las tecnologías actuales y en desarrollar soluciones intermedias como las semisólidas. La carrera por la próxima generación de baterías está en marcha, y China quiere liderarla, pero la prudencia de CATL sugiere que el camino será más largo de lo que algunos esperan.

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