Cortesía
Autos

Toyota Supra Final Edition: una despedida tibia para un ícono

La quinta generación del Toyota Supra se despide con una edición especial llamada Final Edition. Sin embargo, tras probarla, nos queda un sabor agridulce: no es la despedida épica que un ícono como este merece.

Un adiós sin estruendo

Cuando una leyenda del automovilismo anuncia su retiro, esperamos fuegos artificiales. Con la Supra Final Edition, Toyota optó por un camino más conservador. Sí, hay mejoras, pero no son tan radicales como los fanáticos esperaban.

En lugar de un aumento significativo de potencia o una revisión profunda del chasis, esta edición se enfoca en detalles: llantas BBS forjadas, frenos Brembo de alto rendimiento y ajustes en la suspensión. Todo muy bueno, pero no suficiente para justificar el apodo de “Final”.

Al volante: ¿qué cambió?

La conducción sigue siendo placentera. El motor de seis cilindros en línea de 3.0 litros continúa entregando una respuesta suave y potente, con 382 caballos de fuerza. La caja automática de ocho velocidades es precisa, aunque muchos puristas extrañarán la transmisión manual.

Las mejoras en la suspensión se sienten: el auto se mantiene más plano en curvas rápidas, y los frenos brindan una mordida más firme. No obstante, la diferencia con la versión estándar no es abismal. Si ya tienes una Supra, no hay una razón imperiosa para cambiarte a esta.

Diseño: ¿algo nuevo?

Exteriormente, la Final Edition se distingue por un alerón trasero más grande y un color exclusivo
“Plasma Orange”. En el interior, encontramos asientos de Alcántara con costuras en contraste y una placa conmemorativa.
Es bonito, pero no transforma la experiencia.

¿Qué esperábamos?

Los rumores hablaban de una versión con más de 500 caballos, inspirada en el concepto GR Supra Racing. Toyota decidió no seguir ese camino, quizás por costos o por mantener la fiabilidad. Sin embargo, la oportunidad de crear un canto de cisne legendario se perdió.

La Supra siempre fue un auto que combinaba deportividad y usabilidad diaria. La Final Edition conserva esa esencia, pero no la eleva a un nuevo nivel. Es un
“adiós” correcto, pero no memorable.

El veredicto

Si estás buscando tu primera Supra, la Final Edition es una excelente opción, ya que incluye mejoras que valen la pena. Pero si ya posees una versión reciente, esta edición no justifica el cambio.

La Toyota Supra Final Edition es un tributo respetuoso, pero tibio. En lugar de apagar las luces con un estruendo, Toyota eligió un susurro. Y eso, para un ícono, sabe a poco.

Otros artículos relacionados:

DEJAR UNA RESPUESTA

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *