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Ciencia

IA que elige el top 1% de preprints: ¿confiar en ella?

En la era de la información, la ciencia avanza a pasos agigantados, pero la revisión de los estudios científicos sigue siendo un proceso lento y a menudo subjetivo. Ahora, una inteligencia artificial (IA) promete agilizar y objetivar la evaluación de los manuscritos antes de su publicación. Se trata de QED Science, una empresa emergente israelí que ha desarrollado una herramienta capaz de calificar la originalidad y validez de los preprints, y de seleccionar al ‘top 1%’ de ellos. Pero, ¿hasta qué punto podemos confiar en un algoritmo para juzgar la calidad de la investigación?

¿Cómo funciona la IA de QED Science?

La herramienta de QED Science se entrena con múltiples fuentes de datos, desde revisiones abiertas y comentarios de usuarios hasta datos sintéticos. Su objetivo es evaluar si las afirmaciones de un manuscrito están respaldadas por los datos presentados, e identificar posibles lagunas en el trabajo. Uno de sus aspectos más innovadores es que intenta predecir cuáles habrían sido los resultados negativos de los experimentos, es decir, aquellos que no apoyan la hipótesis original. Esto es crucial, porque la literatura científica tiende a publicar mayoritariamente resultados positivos, lo que sesga el conocimiento.

El sistema valida cada afirmación del artículo y le asigna una puntuación en diferentes aspectos, como originalidad y validez. Además, es completamente autónomo, pero los usuarios pueden dar su opinión para mejorar continuamente la herramienta.

El ranking del top 1%: ¿un nuevo sello de prestigio?

En noviembre del año pasado, openRxiv, la organización sin fines de lucro que opera los servidores de preprints bioRxiv y medRxiv, anunció que probaría el sistema de QED Science en bioRxiv. En junio, QED Science utilizó su herramienta para clasificar más de 57,000 preprints publicados entre mayo de 2025 y abril de 2026, y seleccionó el ‘top 1%’. Estos 574 preprints fueron elegidos únicamente en función de su originalidad y validez, sin tener en cuenta la identidad de los autores, la institución o el lugar de publicación.

Sin embargo, este ranking ha generado un intenso debate. Algunos investigadores argumentan que crear un ‘top 1%’ podría convertirse en un nuevo símbolo de estatus y reforzar una cultura académica obsesionada con las métricas. Otros dudan de la capacidad de la IA para juzgar de manera fiable y transparente la calidad de la investigación científica.

¿Qué opinan los investigadores?

Niv Mastboim, cofundador y director ejecutivo de QED Science, defiende que su objetivo es juzgar la ciencia por el trabajo en sí mismo, no por la revista o el prestigio de los autores. Además, señalan que su herramienta puede identificar ‘joyas ocultas’, es decir, artículos excelentes que el sistema de publicación actual ha pasado por alto. En un análisis de validación con 2,879 preprints de abril de 2025 que luego se publicaron en revistas revisadas por pares, la IA calificó al 12.9% de ellos más alto que la revista donde finalmente se publicaron. Un panel de expertos, en una evaluación a ciegas, prefirió el artículo favorecido por QED en el 75% de las comparaciones decisivas.

Pero no todos están convencidos. La comunidad científica se pregunta si un algoritmo puede captar la complejidad del método científico y si su falta de transparencia en los criterios de evaluación es aceptable. Además, el riesgo de que los investigadores intenten ‘jugar’ con la IA para obtener una buena puntuación es una preocupación real.

¿Deberías confiar en esta IA?

La herramienta de QED Science es gratuita y está disponible para investigadores de todo el mundo. Ya ha sido utilizada por más de 10,000 laboratorios en 1,500 instituciones de más de 70 países. Su propósito es ayudar a los autores a mejorar sus manuscritos antes de la publicación, no reemplazar la revisión por pares tradicional.

Sin embargo, como con cualquier tecnología emergente, es prudente mantener un escepticismo saludable. La IA puede ser una herramienta valiosa para identificar puntos débiles en la investigación, pero no debe ser el único criterio para juzgar su calidad. La revisión por pares, con todas sus imperfecciones, sigue siendo el estándar de oro en la ciencia.

El futuro de la evaluación científica

La IA está transformando muchos aspectos de nuestras vidas, y la ciencia no es una excepción. Herramientas como la de QED Science podrían ayudar a acelerar la difusión del conocimiento, pero es fundamental que su uso sea transparente y ético. La comunidad científica debe participar activamente en el desarrollo y la regulación de estas tecnologías para asegurar que sirvan al avance del conocimiento y no a la creación de nuevas desigualdades.

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