En un movimiento que subraya la intensa competencia por el talento en la industria de vehículos eléctricos, Tesla ha perdido a otro alto ejecutivo clave en el programa Cybercab. Jody Kerns, quien se desempeñaba como gerente sénior de ensamblaje general del Cybercab en la Gigafactory de Texas, ha dejado la compañía para unirse a Rivian como director de ensamblaje general del R2 en Normal, Illinois. La noticia, anunciada esta semana, representa un duro golpe para Tesla, que ve partir al segundo líder del lanzamiento del Cybercab en lo que va del año.
Una salida estratégica para Rivian
La llegada de Kerns a Rivian no es casual. La compañía se encuentra en plena rampa de producción del R2, un SUV eléctrico que busca posicionarse como un competidor directo en el segmento de los vehículos eléctricos accesibles. Kerns aporta una experiencia invaluable: no solo ha liderado la introducción de nuevos productos en Tesla, sino que también tiene un historial probado en la integración de vehículos eléctricos en líneas de producción existentes.
Antes de unirse a Tesla, Kerns pasó 14 años en Volkswagen of America, donde ocupó el cargo de director de ensamblaje de 2021 a 2024. En ese rol, gestionó aproximadamente 1,200 empleados y fue responsable de integrar el ID.4 en la planta de Chattanooga, que ya producía otros dos modelos. Su experiencia previa en las plantas de pintura de Toyota le dio una base sólida en procesos de manufactura de alta calidad.
En Rivian, Kerns tendrá la misión de hacer del R2 “el mejor SUV eléctrico del mercado”, según sus propias palabras. Su llegada es particularmente oportuna, ya que Rivian busca acelerar la producción del R2, cuyas entregas comenzaron el 9 de junio desde la planta de Normal. La compañía produjo 19,751 vehículos en el tercer trimestre y mantiene su guía de entregas para 2026 en un rango de 65,000 a 70,000 unidades. Para respaldar esta rampa, Rivian ya ha recaudado 1,500 millones de dólares, en parte para reducir los riesgos asociados al aumento de producción.
El contexto en Tesla: una salida que duele
La partida de Kerns no es un hecho aislado. En abril, Michael So, quien fuera jefe de introducción de nuevos productos del Cybercab desde septiembre de 2024 hasta abril de 2026, dejó Tesla para convertirse en vicepresidente de ingeniería de producto en Aalo Atomics, una startup de reactores nucleares con sede en Austin. So fue el empleado número 1 de Giga Texas en 2021 y participó en el lanzamiento de los modelos Y y Cybertruck. Entre sus logros en el Cybercab se encuentran el proceso de manufactura “unboxed”, el freno por cable (brake-by-wire) y las puertas de mariposa.
La salida de ambos líderes ocurre en un momento crítico para Tesla. Los viajes comerciales del Cybercab comenzaron en Austin el 3 de septiembre, y una semana después, la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras (NHTSA) emitió una orden especial exigiendo a Tesla que demostrara bajo juramento que un vehículo sin volante ni pedales de freno cumple con los estándares federales de seguridad. Actualmente, la NHTSA estima que la flota de robotaxis de 2026, que combina Model Y y Cybercab, es de aproximadamente 1,000 vehículos.
La incertidumbre regulatoria y la pérdida de talento clave podrían retrasar los planes de Tesla para expandir su servicio de robotaxi. Aunque la compañía no ha comentado oficialmente sobre las salidas, es evidente que la competencia por ingenieros y gerentes experimentados en manufactura de vehículos eléctricos es feroz.
¿Qué significa esto para el futuro de Rivian y Tesla?
Para Rivian, la incorporación de Kerns es una señal de que la compañía está dispuesta a invertir en talento de primer nivel para asegurar el éxito del R2. El R2 es un vehículo crucial para Rivian, ya que busca ampliar su base de clientes más allá de los compradores de camionetas y SUVs de lujo. Con un precio más accesible, el R2 podría ser el modelo que consolide a Rivian como un jugador importante en el mercado de vehículos eléctricos.
Para Tesla, la pérdida de Kerns y So plantea preguntas sobre la profundidad de su banquillo de liderazgo en manufactura. Aunque la compañía tiene un historial de superar obstáculos, la salida de dos figuras clave en un programa tan innovador como el Cybercab podría afectar los plazos de producción y la calidad del vehículo final.
Además, la presión regulatoria sobre el Cybercab no hace más que añadir incertidumbre. Si la NHTSA determina que el vehículo no cumple con los estándares, Tesla podría verse obligada a realizar modificaciones costosas o retrasar el lanzamiento comercial a gran escala.
El talento como campo de batalla
La migración de ejecutivos de Tesla a Rivian no es nueva. En los últimos años, varios empleados de alto perfil han dejado la compañía de Elon Musk para unirse a otras startups de vehículos eléctricos. Esto refleja no solo la madurez del sector, sino también la creciente competencia por profesionales con experiencia en la producción en masa de vehículos eléctricos.
Kerns, con su experiencia en Volkswagen y Toyota, representa el tipo de perfil que Rivian necesita para escalar su producción sin sacrificar calidad. Su capacidad para integrar nuevos modelos en líneas existentes será crucial para el R2, que se produce en la misma planta que las R1T y R1S.
Mientras tanto, Tesla deberá encontrar un reemplazo capaz de mantener el ritmo del Cybercab. La compañía ha demostrado ser resiliente, pero la pérdida de dos líderes en un año es un desafío que no puede ignorar.
Conclusión
La salida de Jody Kerns de Tesla para unirse a Rivian es un recordatorio de que en la industria de los vehículos eléctricos, el talento es tan importante como la tecnología. Rivian gana un líder experimentado para su apuesta más importante, mientras que Tesla enfrenta preguntas sobre la ejecución de su ambicioso programa de robotaxis. El tiempo dirá si esta movida estratégica da frutos para ambas compañías.





