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La increíble reconstrucción del primer videojuego de estrategia usando solo papeles y diapositivas de los años 60

Imagina un mundo sin internet, sin computadoras personales y sin los videojuegos que conocemos hoy. En 1964, mientras la mayoría veía a las computadoras como máquinas para cálculos empresariales o científicos, un grupo de visionarios ya soñaba con usarlas para enseñar y entretener. Así nació ‘The Sumerian Game’, considerado el primer videojuego de estrategia de la historia y el antepasado directo de títulos legendarios como Civilization y SimCity. Lo más sorprendente es que, después de seis décadas perdido, su código fue reconstruido casi por completo utilizando únicamente registros impresos y diapositivas de la época, en una hazaña que combina arqueología digital y detective histórico.

Todo comenzó en el condado de Westchester, Nueva York, donde Noble Gividen, un superintendente escolar, buscaba formas innovadoras de mejorar la educación en escuelas rurales con presupuestos limitados. Con el apoyo de IBM, el filósofo Bruse Moncreiff se unió al proyecto para explorar el uso educativo de las computadoras. La verdadera magia llegó con Mabel Addis, una maestra de historia de 50 años que, mucho antes de que existiera el término ‘gamificación’, ya utilizaba juegos de rol en sus clases. Fue ella quien propuso crear una simulación del gobierno de una ciudad sumeria alrededor del año 3500 a.C., diseñada para enseñar economía, gestión de recursos y toma de decisiones. El programador William McKay tradució esta visión a aproximadamente 15,000 líneas de código FORTRAN IV, ejecutadas en un gigantesco IBM 7090 con solo 144 KB de memoria. Los estudiantes no veían pantallas, sino que interactuaban mediante teletipos que imprimían los resultados de sus decisiones sobre el destino de la ciudad de Lagash y sus habitantes.

La segunda versión del juego, desarrollada en 1966, incorporó grabaciones de voz y proyecciones de diapositivas sincronizadas con eventos del juego como inundaciones y sequías, creando lo que hoy se considera la primera experiencia multimedia interactiva y las primeras ‘cinemáticas’ de la historia. Aunque el proyecto perdió financiamiento en 1967, su legado sobrevivió a través de adaptaciones como ‘Hamurabi’, que inspiró a toda una generación de programadores y eventualmente llevó a la creación de SimCity y Civilization. Sin embargo, el código original de The Sumerian Game se perdió durante más de 40 años, hasta que el historiador italiano Andrea Contato emprendió una misión de rescate utilizando los únicos vestigios disponibles: tres listados impresos de partidas reales, un conjunto de diapositivas y las meticulosas notas del supervisor del proyecto. Contato analizó línea por línea, dedujo algoritmos y reconstruyó condiciones y bucles, logrando recrear el juego con un 75% de fidelidad, ahora disponible gratuitamente en Steam.

Esta reconstrucción no es solo un triunfo técnico, sino un recordatorio del valor de preservar nuestra historia digital. The Sumerian Game representa el primer proyecto de autoría femenina reconocido en la industria del software lúdico, con Mabel Addis como la primera diseñadora y guionista de videojuegos. Recuperar este código nos permite entender cómo pensaban los pioneros que sentaron las bases de la interacción humano-computadora moderna, conectando los teletipos de los años 60 con los smartphones de hoy. Es un testimonio de que las ideas revolucionarias, incluso cuando se pierden temporalmente, pueden renacer para inspirar nuevas generaciones.