Tiempo compartido o propiedad fraccionada: la diferencia que debes descubrir antes de firmar
En un mercado en el que cada vez existen más alternativas para invertir o acceder a propiedades vacacionales, conceptos como “tiempo compartido” y “propiedad fraccionada” suelen confundirse, aunque representan esquemas legales y financieros completamente distintos.
Ricardo Straffon, fundador y CEO de Sofía Fractional Residence Club, explica por qué entender esta diferencia es clave antes de tomar una decisión patrimonial.
“Durante años, el mercado se enfocó en vender acceso; hoy el reto es explicar con claridad qué tipo de derecho está detrás de ese acceso. En bienes raíces, no es lo mismo usar un activo que participar en él”, señala Straffon.
A diferencia del tiempo compartido —que normalmente otorga únicamente derecho de uso durante ciertos periodos—, la propiedad fraccionada puede convertir al inversionista en copropietario real de un activo inmobiliario, permitiéndole acceder a beneficios adicionales, participación estructurada y posibles ingresos derivados de la operación turística.
El especialista destaca que, más allá de las etiquetas comerciales, lo verdaderamente importante es entender qué se está firmando: si se adquiere uso o propiedad, si la participación puede venderse o rentarse, quién opera el inmueble, qué costos existen y cuáles son los mecanismos de salida.
“Es responsabilidad de las firmas que ofrecemos estos esquemas educar y orientar al comprador. Entender exactamente qué derechos adquiere permite maximizar el valor del capital invertido”, agrega.


