Elon Musk ha discutido en privado la posibilidad de fusionar Tesla y SpaceX, según fuentes cercanas citadas por CNBC. La conversación no es nueva: empleados de Tesla han anticipado este movimiento durante años y el tema se discute abiertamente dentro de la compañía. Con SpaceX a punto de iniciar su gira para la Oferta Pública Inicial (OPI) más grande de la historia, la empresa tendría por primera vez una moneda de mercado público para ejecutar un intercambio de acciones con Tesla.
Un gigante de 3.6 billones de dólares
La lógica financiera de una fusión es sólida. Una combinación de SpaceX y Tesla crearía un conglomerado que abarca cohetes, satélites, vehículos eléctricos, infraestructura de inteligencia artificial (IA) y almacenamiento de energía, con un valor estimado entre 3.35 y 3.6 billones de dólares, según el rango objetivo de la OPI de SpaceX y la capitalización de mercado actual de Tesla.
Ambas compañías ya están más entrelazadas de lo que la mayoría cree. SpaceX compró sistemas Megapack de Tesla por 697 millones de dólares para los centros de datos de xAI, y adquirió Cybertrucks por 131 millones de dólares. Tesla invirtió 2 mil millones de dólares en xAI, que posteriormente se fusionó con SpaceX. Además, Tesla ha vendido equipos solares y piezas a SpaceX, y esta última ha contribuido con materiales para el Cybertruck.
Terafab: la fábrica de chips que une a ambas empresas
El propio Musk dio señales de hacia dónde se dirigía todo en noviembre de 2025, cuando publicó en X: “Mis empresas, sorprendentemente, están convergiendo”. Poco después, Tesla y SpaceX anunciaron una instalación conjunta de fabricación de semiconductores en Austin, llamada Terafab, ubicada en el campus de Gigafactory Texas. El complejo albergará dos fábricas de chips avanzados: una para las necesidades de IA de Tesla en vehículos y robots Optimus, y otra para centros de datos espaciales bajo la visión de infraestructura de SpaceX.
Probabilidades y plazos
El analista de Wedbush, Dan Ives, estima que la probabilidad de una fusión es del 80% al 90%, con una fecha objetivo en la primera mitad de 2027. Los mecanismos del acuerdo se volvieron viables desde que SpaceX presentó su formulario S-1. Expertos legales señalan que una fusión probablemente no enfrentaría problemas antimonopolio, pero sí generaría inquietudes entre los accionistas de ambas empresas: ¿cuál sería la matriz? ¿cómo se realizaría el intercambio de acciones? ¿quién determinaría el precio justo?
Musk posee aproximadamente el 20% del capital de Tesla, pero controla el 85.1% del poder de voto en SpaceX a través de una clase de acciones con voto privilegiado. Esto significa que, en gran medida, negociaría los términos consigo mismo.
El escepticismo de los mercados
No todos están convencidos de que la fusión sea inminente. Los operadores en Kalshi asignan solo un 33% de probabilidades de que ocurra antes de mayo de 2027. La preocupación más inmediata para los accionistas de Tesla es si la OPI de SpaceX desviará capital y la atención de Musk lejos de Tesla antes de que cualquier fusión consolide las ganancias para ambas.
Lo que está claro
La base estructural ya se está construyendo. El anuncio de Terafab, la fusión con xAI, la cadena de suministro compartida, las transacciones entre balances y ahora la OPI apuntan todas en la misma dirección. Ya sea que la fusión ocurra en 2027 o más tarde, las dos empresas ya operan más como divisiones de una sola entidad que como competidores independientes.




