Un espectacular pez fósil descubierto en un acantilado remoto de Nueva Zelanda hace casi 30 años finalmente ha revelado su historia completa gracias a un hallazgo inesperado: los cuadernos de campo perdidos del coleccionista original. El fósil de 1.2 metros, preservado en un impresionante detalle tridimensional, perteneció a un antiguo depredador similar al sábalo que surcaba las aguas de Nueva Zelanda hace unos 55 millones de años.
Un descubrimiento en el acantilado
En 1995, un paleontólogo aficionado encontró el fósil en la Isla Sur de Nueva Zelanda. Sin embargo, sin una documentación precisa, el espécimen permaneció en el anonimato científico durante décadas. Recientemente, los cuadernos de campo del coleccionista fueron hallados en un archivo olvidado, proporcionando coordenadas exactas, contexto geológico y observaciones detalladas.
La importancia de los cuadernos
Estos cuadernos permitieron a los científicos datar el fósil con precisión y clasificarlo como una nueva especie de pez depredador. El estudio, publicado en la revista Journal of Vertebrate Paleontology, destaca cómo los datos de campo son cruciales para interpretar fósiles tridimensionales.
Un vistazo al pasado
El pez, bautizado como Megalops novaezelandiae, medía más de un metro y poseía dientes afilados, lo que sugiere que era un cazador activo en los mares cálidos del Eoceno. Su descubrimiento ayuda a entender la evolución de los peces óseos en el hemisferio sur.





