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Ciencia

Cómo dos túneles acercaron París y Roma 192 kilómetros

Si alguna vez has conducido por los Alpes en verano, sabes lo frustrante que puede ser quedar atrapado detrás de una fila de autobuses y camiones cisterna subiendo lentamente un puerto de montaña. Así describía la revista Autocar el paso del Gran San Bernardo en la década de 1950: un trayecto lento, sobrecalentado y tedioso para cualquier automovilista. Pero todo cambió con la construcción de dos túneles que literalmente acercaron París y Roma en casi 200 kilómetros.

La necesidad de conectar Europa

La idea de un túnel bajo los Alpes no era nueva. Ya en 1937, Autocar reportaba planes para “mover París y Roma unos 192 kilómetros más cerca una de la otra”, a medida que los vehículos motorizados se volvían más numerosos. Sin embargo, la Segunda Guerra Mundial y las tensiones entre Francia e Italia retrasaron cualquier acuerdo. No fue hasta 1949 que ambos países firmaron un convenio para perforar la montaña más alta de Europa, el Mont Blanc, y no fue ratificado por ambos parlamentos hasta 1957.

El Túnel de Mont Blanc

El proyecto principal era el Túnel de Mont Blanc, con 11.9 kilómetros de longitud y 7 metros de ancho. Se estimaba que costaría casi 7 millones de libras esterlinas de la época (unos 145 millones de libras actuales) y se completaría en tres años. La perforación comenzó en 1958 por ambos lados, pero el equipo italiano pronto tomó la delantera, mientras que el lado francés sufría inundaciones internas. “Los habitantes del Valle de Aosta afirman que esto confirma la leyenda de que hay lagos subterráneos y depósitos ocultos de uranio y metales preciosos en esta montaña”, señaló Autocar.

El Túnel del Gran San Bernardo

Complementariamente, el Túnel del Gran San Bernardo, de 5.5 kilómetros, fue financiado completamente por la empresa privada. Su costo total fue de 6.5 millones de libras. Además de vehículos, este túnel albergaría un oleoducto para transportar crudo desde el puerto de Génova hasta una refinería en Collombey-Muraz, Suiza.

La carrera subterránea

La perforación en ambos túneles comenzó en 1958, y los equipos entraron en una competencia informal. El equipo del Gran San Bernardo ganó por un mes: en abril de 1962, “una fuerte explosión eliminó unos pocos metros de roca que separaban Italia de Suiza, abriendo una nueva ruta entre el sur y el norte de Europa”, según Autocar. El Túnel de Mont Blanc se inauguró en julio de 1965.

Impacto en la movilidad europea

Estos túneles revolucionaron el transporte en los Alpes. Redujeron drásticamente los tiempos de viaje, eliminaron los peligros de los pasos de montaña en invierno y facilitaron el comercio entre el sur y el norte de Europa. Hoy en día, millones de vehículos los cruzan cada año, y son un testimonio de la ingeniería y la cooperación internacional.

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