Ferrari llegó al Gran Premio de Hungría con la confianza de tener el chasis más ágil de la parrilla. Sin embargo, lo que parecía una oportunidad de brillar en un circuito de curvas lentas se convirtió en una pesadilla. Ni Lewis Hamilton ni Charles Leclerc lograron la pole, y el domingo fue aún peor: errores estratégicos, problemas de ritmo y una ejecución deficiente los dejaron sin podio.
El chasis más ágil, pero no suficiente
El SF-26 de Ferrari es reconocido por sus rivales como el mejor chasis en curvas de media y baja velocidad. En el Hungaroring, un trazado que premia la tracción y el paso por curva antes que la velocidad punta, se esperaba que los rojos dominaran. Sin embargo, en clasificación, Hamilton y Leclerc solo pudieron ser cuarto y quinto, respectivamente. La falta de velocidad en recta y una estrategia conservadora en neumáticos los dejó fuera de la lucha por la pole.
Errores estratégicos que costaron caro
En la carrera, Ferrari optó por una estrategia de dos paradas, pero los tiempos de los pit stops fueron lentos y la elección de neumáticos no fue la óptima. Leclerc sufrió con el degradado de los medios, mientras que Hamilton no pudo adelantar a los McLaren. Un intento de undercut con Leclerc resultó en un tráfico denso que arruinó sus opciones. Al final, ambos pilotos terminaron sexto y séptimo, muy lejos del podio.
¿Dónde quedó la promesa de Hungría?
Ferrari había mostrado un gran ritmo en los entrenamientos libres, pero el domingo todo se desmoronó. La falta de comunicación entre el muro y los pilotos, sumada a una estrategia conservadora, evidenció que el equipo aún no está listo para pelear por victorias de manera consistente. Mientras McLaren y Red Bull aprovecharon cada oportunidad, Ferrari se hundió en sus propios errores.
Lecciones para el futuro
Este fin de semana deja claro que tener el mejor chasis no basta. La fiabilidad, la estrategia y la ejecución son igual de importantes. Ferrari debe trabajar en su toma de decisiones bajo presión si quiere volver a pelear por campeonatos. Mientras tanto, el podio de Hungría quedó para Verstappen, Norris y Pérez, dejando a los tifosi con un sabor amargo.





