Los restos de los dientes de sable extraídos de los pozos de alquitrán de La Brea han revelado un oscuro secreto: vértebras deformes y tumores poco comunes que podrían ser señales de endogamia entre estos felinos prehistóricos. Un nuevo estudio publicado en la revista Current Biology analizó los esqueletos de Smilodon fatalis y encontró una alta incidencia de anomalías óseas que sugieren una diversidad genética reducida.
¿Qué encontraron los científicos?
Los investigadores examinaron más de 1,000 vértebras de Smilodon y descubrieron que aproximadamente el 6% presentaba deformidades, como fusiones anormales o espinas neurales torcidas. Además, identificaron varios casos de tumores óseos benignos, algo extremadamente raro en carnívoros salvajes.
La conexión con la endogamia
En poblaciones aisladas, la endogamia puede aumentar la frecuencia de defectos genéticos. Los autores del estudio sugieren que los dientes de sable de La Brea podrían haber sido una población pequeña y aislada, lo que llevó a una acumulación de mutaciones perjudiciales. Esto podría haber contribuido a su extinción hace unos 10,000 años.
Implicaciones para la conservación actual
El hallazgo no solo arroja luz sobre el pasado, sino que también ofrece lecciones para la conservación de especies modernas. La pérdida de hábitat y la fragmentación de poblaciones pueden generar problemas genéticos similares en felinos actuales, como el tigre o el león.




