Christian Horner, exjefe del equipo Red Bull de Fórmula 1, ha revelado las razones que, según él, llevaron a su despido en julio de 2025. En una entrevista exclusiva con la publicación hermana Autosport, Horner señaló que “quizás se percibió que tenía demasiada influencia sobre el equipo” y que la compañía simplemente quería ir en una dirección diferente. La noticia sacude al paddock porque marca el final de una era en la escudería austriaca y abre interrogantes sobre el futuro del equipo más dominante de la última década.
Una salida anunciada tras meses de tensión
La salida de Horner no fue repentina. En 2024, una investigación interna por presuntas conductas inapropiadas —que finalmente lo exoneró— desató una guerra de poder en Red Bull. Figuras clave como Adrian Newey y Jonathan Wheatley abandonaron el equipo, y los resultados en pista comenzaron a resentirse. Para 2025, la situación era insostenible y en julio se confirmó su despido como jefe de equipo.
Horner había estado al frente de Red Bull desde 2005, cuando la marca de bebidas energéticas compró Jaguar Racing. Bajo su mando, el equipo se transformó en una potencia: primero con Sebastian Vettel, logrando cuatro títulos consecutivos de pilotos y constructores entre 2010 y 2013; luego con Max Verstappen, sumando cuatro campeonatos de pilotos y tres de constructores entre 2021 y 2024.
El vacío tras la muerte de Dietrich Mateschitz
En la entrevista, Horner fue claro al señalar que la muerte de Dietrich Mateschitz, cofundador de Red Bull, en octubre de 2022, cambió todo. “La vida después de que Dietrich falleció fue bastante diferente dentro del grupo”, afirmó. Mateschitz fue quien eligió a Horner para liderar el equipo y le dio libertad total para operar. “Él era Red Bull. Todas las decisiones importantes pasaban por él; construyó ese negocio desde cero en una gran sociedad con la familia Yoovidhya”, agregó.
Tras su muerte, el consejo de la marca, liderado por el CEO Oliver Mintzlaff, buscó tomar más control sobre las operaciones de F1, reduciendo el margen de acción de Horner. “De repente había muchos más comités y una gestión más corporativa que la de un fundador único y el proceso de decisión al que estábamos acostumbrados”, explicó.
Un legado que trasciende la F1
Horner también dedicó palabras de agradecimiento a Mateschitz, destacando su pasión por el automovilismo en todas sus formas. “No hay una forma de automovilismo que mires hoy que no tenga de alguna manera el logo del sol y el toro en un auto o en un piloto”, comentó. Y añadió: “Es fácil subestimar lo que hizo por el mundo del automovilismo. Cuando pierdes a un fundador así, deja un vacío y simplemente es diferente. Fue muy bueno conmigo, me dio la oportunidad, creyó en mí y me dio la libertad para operar el negocio. Siempre estaré agradecido por eso”.
¿Qué sigue para Red Bull y para Horner?
La salida de Horner deja a Red Bull en una encrucijada. El equipo, que dominó la era híbrida con Verstappen, ahora enfrenta el desafío de mantener su competitividad sin varias de sus figuras clave. Para Horner, las especulaciones sobre su futuro no se han hecho esperar, aunque en la entrevista no adelantó nada concreto. Lo que sí dejó claro es que su ciclo en Red Bull terminó por diferencias de visión y no por resultados deportivos.
Mientras tanto, la Fórmula 1 sigue su curso y la atención se centra en cómo se reestructura Red Bull para las próximas temporadas. La sombra de Mateschitz y el legado de Horner seguirán presentes en cada decisión que tome la escudería.





