Las identidades no humanas ya tomaron ventaja dentro de las empresas. Bots, cuentas automatizadas e identidades impulsadas por IA superan hoy a los usuarios tradicionales hasta en proporción 50 a 1 en América Latina, según datos de One Identity.
El problema es que muchas operan sin supervisión clara, con permisos activos y sin trazabilidad suficiente sobre quién las creó, qué hacen o qué nivel de acceso mantienen. En un contexto donde la automatización y la IA avanzan rápido, especialistas advierten que estas “identidades invisibles” se están convirtiendo en uno de los mayores riesgos de seguridad y gobernanza digital para las organizaciones.
El comunicado incluye datos y visión de Alan Radford sobre este nuevo escenario. Las cifras de One Identity revelan que la proporción de identidades no humanas frente a humanas ya es de 50 a 1 en la región, lo que representa un desafío mayúsculo para los equipos de TI y seguridad.
La falta de control sobre estos perfiles automatizados abre la puerta a vulnerabilidades críticas. Sin una gestión adecuada, cualquier bot o cuenta de servicio con permisos heredados puede convertirse en un punto ciego dentro de la infraestructura digital de una compañía.





