La capacidad instalada de energía renovable en Estados Unidos está a punto de superar a la del gas natural, según los últimos datos de la Administración de Información Energética (EIA). Este hito podría ocurrir antes del verano de 2027, impulsado por el rápido crecimiento de la energía solar y eólica, así como por el almacenamiento en baterías.
El auge de las renovables en cifras
De acuerdo con el informe más reciente de la EIA, se espera que las renovables y el almacenamiento en baterías agreguen alrededor de 82.9 gigawatts (GW) de nueva capacidad de generación en Estados Unidos para el 30 de junio de 2027. Mientras tanto, la capacidad total de combustibles fósiles y nuclear disminuirá en casi 3.1 GW.
Durante el primer semestre de 2026, la generación de electricidad renovable fue 10.9% mayor que en el mismo período de 2025. Este crecimiento estuvo liderado por la solar a escala de servicios públicos (aumento del 21.6%), la solar a pequeña escala (13.0%), la hidroeléctrica (10.1%) y la eólica (6.5%).
En contraste, la generación nuclear y de gas natural creció solo 1.7% y 1.8%, respectivamente, mientras que la generación con carbón cayó 11.3%.
La solar, la nueva reina
En junio de 2026, la generación solar superó a la combinación de eólica e hidroeléctrica, convirtiéndose en la principal fuente renovable del mes. Durante el primer semestre, la solar y la eólica juntas produjeron 58% más electricidad que el carbón y 28% más que la nuclear.
En total, todas las renovables (incluyendo biomasa y geotermia) representaron el 30.2% de la generación eléctrica total de EU, frente al 27.8% del año anterior.
Crecimiento de capacidad instalada
Entre julio de 2025 y junio de 2026, la capacidad solar a escala de servicios públicos aumentó en 28,076.7 MW, la solar a pequeña escala en 6,492.0 MW y la eólica en 10,552.9 MW (incluyendo 800 MW de eólica marina). La capacidad total de renovables creció en 44,889.3 MW, y el almacenamiento en baterías a escala de servicios públicos se incrementó en 17,858.8 MW.
En el mismo período, la capacidad de carbón cayó en 3,993.6 MW y la nuclear en 28.2 MW, mientras que el gas natural aumentó en 7,529.8 MW.
Una década de crecimiento imparable
La participación de las renovables en la generación eléctrica de EU casi se ha duplicado en la última década: pasó del 16.9% en junio de 2016 al 30.2% en junio de 2026. En 2016, la solar representaba solo el 1.3% y la eólica el 6.0%; para 2026, estas cifras subieron al 4.1% y 9.6%, respectivamente.
La capacidad solar instalada se ha multiplicado por más de nueve desde 2016, y en los últimos cinco años casi se ha triplicado (un aumento del 274%). La capacidad eólica se ha duplicado en la última década y creció 32.7% en los últimos cinco años.
El futuro inmediato: superar al gas natural
La EIA proyecta que para junio de 2027, la capacidad de generación renovable a escala de servicios públicos alcanzará el 37.1% del total, frente al 34.3% actual. Se espera que la solar a escala de servicios públicos agregue 43,649.2 MW y la eólica 10,216.8 MW (incluyendo 4,165.0 MW de eólica marina).
Si se incluye la solar a pequeña escala, que se estima crecerá en al menos 6,000 MW adicionales, la capacidad total de renovables superaría los 546,000 MW, superando así la capacidad de gas natural proyectada en 518,286.3 MW.
Además, se espera que el almacenamiento en baterías crezca en 22,788.4 MW, un aumento de más del 44%, alcanzando un total de 74,454.1 MW para julio de 2027.
Implicaciones para el futuro energético
Ken Bossong, director ejecutivo de la campaña SUN DAY, señaló: “La energía renovable, liderada por la solar y la eólica, ha estado estableciendo récords de crecimiento durante al menos la última década. Y, a pesar de los obstáculos impuestos por la administración Trump, todas las señales indican que su crecimiento está listo para expandirse aún más rápido en el próximo año”.
Este cambio de paradigma no solo tiene implicaciones ambientales, sino también económicas y geopolíticas. La transición hacia fuentes de energía más limpias está redefiniendo el panorama energético global, y Estados Unidos se posiciona como un actor clave en esta transformación.





