Un análisis de datos bibliométricos y registros de patentes de Estados Unidos ha revelado que la investigación de doble uso, aquella que tiene aplicaciones tanto civiles como militares o de seguridad, es más influyente científicamente que la investigación exclusivamente civil. El estudio, publicado en Science el 4 de junio, examinó 600,000 artículos científicos publicados entre 1981 y 2005, encontrando que el 14% de ellos se originaron en proyectos de doble uso.
¿Qué es la investigación de doble uso?
La investigación de doble uso se refiere a aquellos trabajos científicos que pueden tener aplicaciones tanto pacíficas como militares. Por ejemplo, los avances en inteligencia artificial pueden usarse tanto para mejorar diagnósticos médicos como para desarrollar sistemas de armas autónomas. Hasta ahora, gran parte del debate sobre este tipo de investigación se basaba en evidencia anecdótica, pero este nuevo estudio proporciona una base empírica a gran escala.
Hallazgos clave del estudio
- Los artículos de doble uso reciben más citas que aquellos de uso exclusivamente civil.
- La investigación de doble uso está geográficamente extendida, con contribuciones de múltiples países.
- La participación de agencias federales de EE. UU. en este tipo de investigación disminuyó del 41% en los años 80 al 22% en 2005.
Seokbeom Kwon, autor principal del estudio y experto en políticas científicas del Instituto Avanzado de Ciencia y Tecnología de Corea (KAIST), señala que este análisis es el primero en proporcionar una identificación sistemática de la investigación de doble uso a gran escala. “Hay un entendimiento compartido en la comunidad, especialmente entre quienes trabajan en la vanguardia tecnológica, de que el doble uso es extremadamente común. Y esto se confirma con los datos que vemos aquí”, añade Mattias Björnmalm, secretario general de CESAER, una asociación de universidades de ciencia y tecnología con sede en Bruselas.
Metodología del estudio
Kwon identificó artículos que habían sido citados por al menos dos patentes presentadas ante la Oficina de Patentes y Marcas de EE. UU. (USPTO) hasta 2020. Consideró un artículo como de doble uso si la USPTO señalaba una de las dos patentes que lo citaban para una revisión de seguridad por parte de las autoridades federales. Alrededor del 0.2% del total de artículos fueron citados por dos patentes que pasaron por dicha revisión. Los artículos citados por patentes que no requirieron revisión de seguridad se consideraron de uso no dual.
Críticas a la definición
Sin embargo, algunos investigadores consideran que esta definición es demasiado amplia. Michael Imperiale, investigador en bioseguridad de la Universidad de Michigan en Ann Arbor, advierte que el análisis podría estar “sobreestimando enormemente la cantidad de investigación de doble uso”, ya que “no sabemos cuáles son las preocupaciones de seguridad nacional que provocaron que una solicitud fuera marcada”. David Gillum, investigador en bioseguridad de la Universidad Estatal de Arizona en Tempe, coincide y explica que la definición del estudio difiere sustancialmente del concepto de “investigación de doble uso de preocupación” utilizado en los marcos políticos de EE. UU., que se refiere a una categoría más estrecha de investigación con aplicaciones que pueden plantear riesgos de seguridad para la sociedad.
Kwon reconoce que los estudios incluidos en su análisis representan “un subconjunto pequeño de toda la investigación de doble uso” y que los descubrimientos más sensibles podrían permanecer confidenciales y no publicarse. Su objetivo era identificar investigaciones sobre “temas sensibles desde una perspectiva de seguridad nacional”.
Implicaciones y futuro
El estudio abre un debate sobre cómo equilibrar los beneficios de la investigación de doble uso con los riesgos potenciales. Mientras que algunos abogan por una mayor supervisión, otros señalan que casi cualquier investigación avanzada puede tener aplicaciones tanto beneficiosas como perjudiciales. La clave está en identificar aquellas áreas que presentan riesgos significativos para la bioseguridad y establecer políticas adecuadas.





