MAN ha desvelado la nueva generación de su camión eléctrico eTGX, una actualización que promete revolucionar el transporte de larga distancia con una autonomía de hasta 720 kilómetros. Esta cifra representa un salto significativo respecto a versiones anteriores, gracias a una combinación de mejoras aerodinámicas, una mayor capacidad de recuperación de energía y una nueva generación de baterías. La presentación tuvo lugar en el marco del salón IAA Transportation, donde la marca también mostró la versión eléctrica del transporter TGE, desarrollada en colaboración con la empresa suiza Flux.
Una autonomía récord para el transporte pesado
El nuevo MAN eTGX se posiciona como uno de los camiones eléctricos con mayor autonomía del mercado. Los 720 kilómetros homologados permiten cubrir rutas de larga distancia sin necesidad de recargas frecuentes, un factor crítico para la adopción masiva de la electromovilidad en el sector logístico. Este logro es posible gracias a la integración de baterías de nueva generación, que ofrecen mayor densidad energética y una gestión térmica más eficiente.
Además, la aerodinámica ha sido optimizada con un diseño de cabina más estilizado, faldones laterales y detalles que reducen la resistencia al aire. Esto no solo incrementa la autonomía, sino que también disminuye el consumo energético en autopista, donde la eficiencia es primordial.
Recuperación de energía mejorada
Otro de los avances destacados es el sistema de recuperación de energía (recuperación), que ahora captura una mayor cantidad de energía cinética durante el frenado y las deceleraciones. En entornos urbanos y carreteras con tráfico, esto se traduce en un ahorro considerable de batería. MAN ha trabajado en una gestión electrónica más inteligente que permite aprovechar al máximo cada frenada, extendiendo así la autonomía real en condiciones variables.
MAN TGE eléctrica: la colaboración con Flux
Junto al eTGX, MAN ha presentado la versión eléctrica del TGE, un transporter desarrollado en conjunto con la empresa suiza Flux. Este modelo está diseñado para la distribución urbana y trayectos de medio alcance, con una autonomía aún por especificar pero que se espera ronde los 300 kilómetros. La colaboración con Flux aporta experiencia en sistemas de propulsión eléctrica y soluciones de carga rápida, lo que refuerza la oferta de MAN en el segmento de vehículos comerciales ligeros.
La TGE eléctrica conserva la versatilidad del modelo de combustión, con múltiples configuraciones de carrocería y una capacidad de carga útil competitiva. Su llegada al mercado está prevista para los próximos años, aunque MAN no ha confirmado fechas exactas.
Impacto en la industria del transporte
La apuesta de MAN por la electromovilidad en el segmento pesado refleja una tendencia imparable en Europa, donde las regulaciones de emisiones son cada vez más estrictas. Los camiones eléctricos de larga distancia son clave para descarbonizar el transporte de mercancías, responsable de una parte significativa de las emisiones de CO2.
Con el eTGX de 720 km, MAN compite directamente con rivales como Tesla Semi, Mercedes-Benz eActros y Volvo FH Electric. La carrera por la autonomía y la eficiencia está en pleno apogeo, y los avances en baterías y aerodinámica marcan la diferencia.
Especificaciones técnicas destacadas
- Autonomía: hasta 720 km (ciclo homologado).
- Baterías: nueva generación con mayor densidad energética.
- Aerodinámica: cabina optimizada y faldones laterales.
- Recuperación: sistema mejorado de frenada regenerativa.
- Variantes: eTGX en configuraciones 4×2 y 6×2.
- Compañero: MAN TGE eléctrica desarrollada con Flux.
Perspectivas de futuro
MAN planea iniciar la producción en serie del eTGX de nueva generación en 2026, con entregas a clientes europeos a partir del segundo semestre. La compañía también está invirtiendo en infraestructura de carga junto a socios como Ionity y Enel X, para facilitar la operación de flotas eléctricas.
La electrificación del transporte pesado avanza a pasos agigantados, y el nuevo MAN eTGX es una muestra del potencial de la tecnología para reducir emisiones sin sacrificar prestaciones. Sin duda, un paso firme hacia un futuro más sostenible.





