Baviera prepara un excelente schnitzel, y también excelentes BMW. El evento BMW Cruise-In en el Museo Petersen reunió a los modelos más emblemáticos de la marca, desde clásicos restaurados hasta versiones modernas de alto rendimiento.
Un encuentro de leyendas
El Museo Petersen, ubicado en Los Ángeles, es conocido por albergar algunos de los autos más icónicos de la historia. En esta ocasión, el Cruise-In dedicado a BMW no fue la excepción. Decenas de propietarios exhibieron sus vehículos, creando una exhibición impresionante de la herencia bávara.
Modelos clásicos que robaron miradas
Entre los autos más destacados se encontraban el BMW 2002 tii, un verdadero ícono de los años 70, y el BMW E30 M3, considerado por muchos como el mejor M3 de la historia. También hubo espacio para el BMW Z8, un deportivo que combinaba diseño retro con tecnología moderna.
La nueva generación
No todo fue nostalgia. Los asistentes también pudieron admirar modelos recientes como el BMW M2 CS y el BMW i8, este último representando el futuro híbrido de la marca. La mezcla de generaciones demostró la evolución constante de BMW en términos de diseño y rendimiento.
Más que autos, una comunidad
El evento no solo trató de vehículos, sino de la pasión compartida por la marca. Los dueños intercambiaron historias, consejos de mantenimiento y, por supuesto, admiraron las modificaciones personalizadas de cada unidad. El ambiente fue de camaradería y respeto por la ingeniería alemana.





