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Ciencia

Bridget Ogilvie: la parasitóloga que transformó la ciencia global

Bridget Ogilvie, una de las parasitólogas más influyentes del siglo XX, dedicó su vida a desentrañar los mecanismos que utilizan los parásitos para evadir el sistema inmunológico de sus huéspedes. Su trabajo pionero no solo transformó la comprensión de enfermedades como la malaria y las infecciones por helmintos, sino que sentó las bases para el desarrollo de tratamientos más efectivos.

Los inicios de una científica rural

Ogilvie creció en una granja de ovejas en el norte de Nueva Gales del Sur, Australia. Desde pequeña, observó cómo las enfermedades parasitarias afectaban al ganado, lo que despertó su fascinación por la parasitología. A pesar de haber estudiado en una escuela rural de una sola aula, logró ingresar a la Universidad de Nueva Inglaterra en Armidale, donde inicialmente cursó ciencias generales antes de especializarse en ciencias rurales. En 1960 se graduó como la mejor de su año, siendo la única mujer en su clase.

De Cambridge al Wellcome Trust

Con una beca Commonwealth, Ogilvie realizó su doctorado en la Universidad de Cambridge, donde investigó el ciclo de vida del parásito Nippostrongylus brasiliensis y su interacción con el sistema inmunológico del huésped. Luego se trasladó al Instituto Nacional de Investigación Médica (NIMR) en Londres, dirigido por Peter Medawar. Allí colaboró con inmunólogos como Ita Askonas y Michael Parkhouse.

En 1979, aceptó un sabático en el Wellcome Trust para gestionar programas de financiamiento en medicina tropical, lo que pronto se convirtió en un puesto permanente. En 1991, fue nombrada directora del trust, cargo que ocupó hasta 1998. Durante su gestión, el trust experimentó una expansión sin precedentes, gracias a la venta de la compañía farmacéutica vinculada, lo que permitió a Ogilvie invertir en centros de investigación y edificios emblemáticos.

El legado del Instituto Sanger

En 1992, con apoyo del Consejo de Investigación Médica del Reino Unido, el Wellcome Trust adquirió Hinxton Hall en Cambridgeshire y fundó el Centro Sanger (hoy Instituto Wellcome Sanger), dirigido inicialmente por el futuro nobel John Sulston. Este centro fue clave en el Proyecto Genoma Humano, asegurando que los datos de secuenciación genómica permanecieran públicos. Además, el campus de Hinxton albergó el Instituto Europeo de Bioinformática.

Defensora de la ciencia basada en evidencia

Ogilvie fue una apasionada divulgadora científica. Fue miembro fundador de Sense About Science, una organización benéfica con sede en Londres que promueve el uso de evidencia científica en el debate público. Su trabajo inspiró a generaciones de científicos y demostró que la investigación básica puede tener un impacto global.

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