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Bmw resuelve el enigma del hidrógeno: iX5 fcev y ev comparten plataforma

BMW ha dado un paso decisivo en el desarrollo de vehículos de celda de combustible de hidrógeno (FCEV) con su nuevo sistema ‘Hydrogen Flat Storage’. Esta innovación resuelve uno de los mayores desafíos de la tecnología de hidrógeno: el almacenamiento a bordo. Lo más revolucionario es que este sistema es modular y se adapta al mismo espacio que la batería de alto voltaje ‘Gen6’ del BMW iX5 eléctrico (BEV).

Gracias a este diseño, el iX5 Hydrogen puede fabricarse en la misma línea de producción que otras variantes de motor. El actual X5 soporta cinco tipos de propulsión: gasolina, diésel, BEV, híbrido enchufable y ahora FCEV. BMW llama a esto un “enfoque tecnológico abierto”.

El sistema ‘Hydrogen Flat Storage’

El nuevo sistema de almacenamiento plano de hidrógeno consta de siete tanques delgados que reemplazan los dos tanques más grandes de los prototipos anteriores. Cada tanque es de ‘Tipo 4’, fabricado con un compuesto de fibra de carbono envuelto alrededor de un revestimiento de polímero. Los tanques están conectados en paralelo, almacenando un total de 7 kg de hidrógeno a una presión de 700 bares, lo que le otorga al iX5 una autonomía de 385 millas (aproximadamente 620 km).

El llenado se realiza en menos de cinco minutos en una bomba de hidrógeno. Los siete tanques están integrados en un marco metálico y controlados por una sola válvula central principal, en lugar de operar por separado.

Integración en la plataforma

Poder producir un vehículo de celda de combustible en una plataforma existente, donde el sistema de almacenamiento de gas comprimido ocupa el mismo espacio que la batería de su hermano EV, es un avance significativo para hacer viable la fabricación y venta de FCEV. Dado que la arquitectura del X5 admite cinco variantes de propulsión, será posible escalar la producción según la demanda, en lugar de depender de fabricación especializada como se hacía antes.

Unidad de control centralizada

Todas las variantes de motor compartirán la nueva unidad de control centralizada ‘Heart of Joy’ de BMW, que combina el tren motriz, el frenado y la dinámica de conducción en un solo sistema. BMW afirma que el motor eléctrico del iX5 FCEV es exactamente el mismo que el de la versión BEV. La diferencia radica en que, en lugar de una batería grande, una pila de combustible de hidrógeno genera electricidad a partir del hidrógeno almacenado en los tanques. Una pequeña batería de iones de litio de alto voltaje proporciona las ráfagas de energía para la aceleración y almacena energía durante el frenado regenerativo.

Implicaciones para el futuro

Este enfoque modular y flexible es clave para que el hidrógeno sea una opción viable en el mercado masivo, especialmente mientras la infraestructura de recarga de hidrógeno sigue siendo limitada a nivel mundial. BMW demuestra que es posible ofrecer múltiples tecnologías de propulsión sin necesidad de plataformas dedicadas, lo que reduce costos y acelera la adopción.

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