ChargePoint ha presentado el Express Solo, un cargador de vehículos eléctricos que puede alcanzar una potencia de 750 kW, pero cuya innovación principal no está en la cifra máxima, sino en su capacidad para compartir energía entre los autos conectados y reducir los costos de instalación. El anuncio llega en un momento en que la infraestructura de carga rápida se vuelve crucial para la adopción masiva de la electromovilidad.
Potencia récord, pero no lo más importante
El Express Solo es capaz de entregar hasta 750 kW a un solo vehículo, una cifra que supera con creces los cargadores ultrarrápidos actuales, que suelen rondar entre 150 y 350 kW. Sin embargo, la compañía enfatiza que su mejor truco es la gestión dinámica de energía: el cargador puede distribuir la potencia disponible entre varios autos enchufados simultáneamente, optimizando el uso de la infraestructura eléctrica existente.
Esta función es especialmente relevante en estaciones de carga donde la capacidad eléctrica es limitada o costosa de ampliar. En lugar de requerir una conexión de alta potencia para cada punto, el Express Solo permite que varios vehículos compartan un mismo suministro, ajustando la entrega según la demanda y las capacidades de cada auto.
Instalación más económica
Uno de los principales obstáculos para el despliegue de cargadores ultrarrápidos es el alto costo de instalación, que incluye desde la obra civil hasta la conexión a la red eléctrica. ChargePoint asegura que el Express Solo reduce significativamente estos costos al requerir menos infraestructura eléctrica por punto de carga.
La empresa no ha revelado cifras exactas, pero señala que el diseño modular y la capacidad de compartir energía permiten a los operadores instalar más puntos de carga con una inversión inicial menor. Esto podría acelerar la expansión de la red de carga rápida en regiones donde la electrificación avanza a paso firme.
¿Cómo funciona el reparto de energía?
El sistema se basa en un hardware centralizado que administra la energía disponible y la distribuye de manera inteligente entre los vehículos conectados. Si un auto puede aceptar más potencia, el cargador se la asigna; si otro está llegando al final de su carga, reduce la entrega a este para liberar capacidad. El algoritmo tiene en cuenta factores como el estado de carga de cada batería y las limitaciones del propio vehículo.
Esta arquitectura es similar a la de los cargadores de potencia compartida que ya existen en el mercado, pero ChargePoint eleva la apuesta al permitir picos de hasta 750 kW en un solo vehículo cuando no hay otros conectados. Es decir, la potencia máxima está disponible, pero se gestiona de forma dinámica según la demanda.
Implicaciones para la electromovilidad
La llegada de cargadores como el Express Solo podría tener un impacto significativo en la adopción de vehículos eléctricos, especialmente en flotas comerciales y en corredores de carga rápida. Al reducir los costos de instalación y optimizar el uso de la energía, se eliminan barreras importantes para los operadores de estaciones.
Además, la capacidad de 750 kW prepara el terreno para vehículos futuros con baterías de mayor tamaño y arquitecturas de 800 voltios, que podrán aprovechar esa potencia para reducir los tiempos de carga a niveles comparables con el repostaje de combustible.
Competencia y perspectivas
ChargePoint no está sola en esta carrera. Otros fabricantes como ABB, Tritium y Tesla han presentado soluciones de carga ultrarrápida con potencia compartida. Sin embargo, el enfoque de ChargePoint en la reducción de costos de instalación y en la flexibilidad para adaptarse a diferentes configuraciones podría diferenciarla.La empresa no ha anunciado una fecha de disponibilidad ni precios, pero se espera que el Express Solo esté disponible en el mercado en los próximos meses, sujeto a certificaciones y pruebas de campo.
Conclusión
El Express Solo de ChargePoint representa un avance en la infraestructura de carga para vehículos eléctricos, combinando alta potencia con una gestión inteligente que podría hacer más viable la expansión de la red. Su éxito dependerá de la adopción por parte de los operadores y de la capacidad de la empresa para demostrar que los ahorros en instalación son reales.

