Saltar al contenido
jueves, 29 de octubre de 2026
electromovilidad

BYD gana 28% más en Q3, pero inventario sube 60%

BYD reporta utilidad de 10,020 millones de yuanes en el tercer trimestre de 2026, impulsada por exportaciones récord, pero su inventario crece 60% y su efectivo se reduce casi a la mitad.

Por GenC6 min de lectura0 comentarios
Compartir
Imagen ilustrativa
Imagen ilustrativa

BYD presentó sus resultados del tercer trimestre de 2026 y las cifras pintan un panorama de contrastes: la utilidad neta subió 28% interanual a 10,020 millones de yuanes, su mejor trimestre desde finales de 2024, gracias a un volumen de exportación sin precedentes. Sin embargo, el informe también revela señales de tensión financiera que los inversionistas no pasaron por alto.

La armadora china envió más de medio millón de vehículos al exterior en solo tres meses, un hito que la coloca por delante de Tesla en ventas fuera de su mercado local. Pero ese crecimiento acelerado tiene un costo: el inventario se disparó 60% desde enero, la caja se redujo casi a la mitad y la utilidad acumulada de los primeros nueve meses del año sigue en terreno negativo.

Los números detrás del rebote

Entre julio y septiembre, BYD facturó 10,020 millones de yuanes de ganancia neta, una recuperación notable si se compara con el desplome de 55% que sufrió en el primer trimestre de 2026, cuando ganó apenas 4,080 millones. En el segundo trimestre había repuntado a 8,240 millones. Aun así, el resultado quedó por debajo de las expectativas de los analistas consultados por Reuters, que esperaban entre 11,400 y 12,950 millones de yuanes.

Los ingresos del trimestre crecieron después de cuatro trimestres consecutivos de caídas, aunque el acumulado de enero a septiembre se mantuvo prácticamente plano: 566,300 millones de yuanes, un avance de apenas 0.01%, con una utilidad neta de 22,340 millones, 4.2% menos que en el mismo periodo de 2025.

Exportaciones: el motor del crecimiento

El informe trimestral no desglosa volúmenes de venta, pero los reportes mensuales de BYD sí. La empresa vendió 1,323,065 vehículos en el trimestre, 18.7% más que un año antes. Prácticamente todo ese crecimiento provino de fuera de China: las exportaciones sumaron 550,704 unidades, un alza de 137% frente a las 232,806 del tercer trimestre de 2025. El mercado interno, en contraste, cayó alrededor de 12% a unas 772,000 unidades.

Las ventas al exterior ya representan 42% del total de la compañía. En el primer semestre, los mercados internacionales generaron 181,300 millones de yuanes, es decir, 53% de los ingresos. Para dimensionar el logro: Tesla entregó 486,532 vehículos en todo el mundo durante el tercer trimestre. BYD exportó más autos de los que Tesla vendió globalmente.

La otra cara: inventario y cuentas por cobrar

El crecimiento exportador tiene un efecto colateral en el balance. Los autos que viajan en barcos, esperan en puertos o están en manos de distribuidores extranjeros permanecen en los libros mucho más tiempo que un vehículo vendido a un concesionario en China. Eso explica que el inventario haya aumentado en más de 83,000 millones de yuanes en nueve meses, mientras las ventas acumuladas caían 3.9% en el año.

Las cuentas por cobrar también subieron, y los pagarés a proveedores se triplicaron. BYD justifica ambos incrementos por “el crecimiento del negocio automotriz en el extranjero”. Para financiarse, redujo a la mitad sus préstamos bancarios de corto plazo, pero triplicó sus bonos en circulación y emitió papel comercial de muy corto plazo.

El golpe más fuerte está más abajo en el estado de resultados. Los gastos financieros sumaron 7,370 millones de yuanes en los primeros nueve meses, frente a una ganancia de 2,940 millones en el mismo lapso del año anterior. La empresa atribuye el revés a pérdidas cambiarias, un swing de más de 10,000 millones de yuanes que refleja el costo de hacer la mitad del negocio en monedas extranjeras.

Las pérdidas por deterioro de activos ascendieron a 2,710 millones de yuanes, 68% más, principalmente por castigos de inventario derivados de “la mayor escala de existencias”. Las pérdidas crediticias se triplicaron a 944 millones, reservadas “en línea con el aumento de las cuentas por cobrar comerciales”.

Investigación y desarrollo: un recorte que llama la atención

Uno de los datos que más ruido causó entre los analistas fue la caída de 17% en los gastos de investigación y desarrollo, que se ubicaron en 36,280 millones de yuanes en nueve meses. Parte de la baja se explica por capitalización de costos de desarrollo en el balance, pero sigue siendo un recorte significativo para una empresa que ha construido su marca sobre la integración vertical y la tecnología propia.

El margen bruto del trimestre, calculado a partir del estado de resultados, ronda 18.0%, ligeramente mejor que 17.6% del año anterior, pero por debajo del 18.9% del segundo trimestre. La guerra de precios en China no da tregua y BYD la enfrenta con modelos como el nuevo Seagull, con carga rápida de cinco minutos y un precio inicial inferior a 10,000 dólares. Excelente para los compradores, no tanto para los márgenes.

Señales positivas que matizan el panorama

No todo es sombra en el reporte. El flujo operativo de caja en los primeros nueve meses fue de 54,470 millones de yuanes, 33% más. Los anticipos de clientes (pasivos contractuales) subieron 81% a 92,950 millones, lo que sugiere una cartera de pedidos sólida. Y el gasto en nuevas plantas y equipos cayó 24% a 87,380 millones, señal de que la enorme expansión de capacidad empieza a moderarse.

BYD también avanza en la transición tecnológica: la migración a su batería Blade 2.0 está prácticamente concluida y se espera nueva capacidad proveniente de Hungría, Tailandia y Brasil. La empresa emplea a más de un millón de personas y sigue siendo un jugador central en la electromovilidad global.

Lo que viene para BYD y el mercado

El tercer trimestre muestra a una compañía que sigue operando a alto nivel, pero cuyo modelo de negocio está cambiando. La apuesta por las exportaciones funciona en volumen, aunque presiona el capital de trabajo y expone a la empresa a riesgos cambiarios y de inventario. Si los autos se venden a precios razonables en los mercados destino, el círculo se cierra; si no, los cargos por deterioro que ya aparecen en el informe podrían crecer.

En el mercado interno, la competencia sigue siendo feroz y BYD vende menos unidades que hace un año. El recorte en I+D y la reducción de efectivo son señales de que la empresa busca eficiencias. Con la capacidad nueva en camino y la tecnología de baterías renovada, la pregunta es si podrá estabilizar márgenes mientras gestiona un inventario que hoy pesa más que nunca en su balance.