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Expulsan a seleccionador español de ciclismo por temeridad al volante

El Campeonato del Mundo de ciclismo de Montreal 2026 ha dejado una imagen para el recuerdo, pero no precisamente por la épica deportiva. El joven ciclista español Benjamín Noval se alzó con la victoria en la prueba en ruta júnior masculina, un logro que debería haber copado todos los titulares. Sin embargo, su triunfo quedó eclipsado por la temeridad protagonizada por el seleccionador español de ciclismo, Eleuterio Anguita Hinojosas, al volante del auto de apoyo de la delegación española.

Una victoria empañada por la imprudencia

La jornada prometía ser histórica para el ciclismo español. Benjamín Noval, una de las mayores promesas de la cantera, cruzaba la meta en primera posición tras una carrera exigente. Pero lo que sucedió en los instantes previos a su llegada opacó por completo el resultado deportivo. Mientras se disputaba la prueba, el auto de apoyo del equipo español se quedó rezagado. Su conductor, el seleccionador Eleuterio Anguita, decidió recuperar el terreno perdido acelerando más de lo debido.

En un momento dado, el vehículo se encontró con un resalto en la calzada. Lejos de moderar la velocidad, Anguita lo atravesó a tal velocidad que el auto literalmente voló. La escena, digna de un rally, quedó grabada por numerosos espectadores que se encontraban en la zona. Las vallas de protección no estaban lo suficientemente lejos del recorrido, por lo que el peligro fue extremo. Si el aterrizaje hubiera fallado, las consecuencias podrían haber sido catastróficas.

Reacción inmediata de la organización

La organización del Mundial no tardó en actuar. Tras visualizar las imágenes, tomó la decisión de expulsar a Eleuterio Anguita de la prueba. Además, según informó el medio especializado Brujula Bike, el seleccionador recibió una multa de 1.060 euros. La sanción busca enviar un mensaje claro: la seguridad de los ciclistas y del público es lo primero.

Lo que resulta más sorprendente es que Anguita fue ciclista profesional durante muchos años. Debería ser plenamente consciente de los riesgos que implica manejar un vehículo a gran velocidad en un recorrido lleno de obstáculos y con espectadores tan cerca. Además, no iba al mando de un auto pequeño: se trataba de un Volkswagen Atlas, un SUV de más de cinco metros de largo que, para colmo, llevaba bicicletas en el techo. La combinación de peso, volumen y velocidad convirtió la maniobra en una bomba de relojería.

¿Qué dice el reglamento sobre los autos de apoyo?

En competiciones de ciclismo, los vehículos de apoyo tienen la obligación de circular con extrema precaución. Su función es asistir a los corredores, no convertirse en un peligro añadido. Las normas de la UCI (Unión Ciclista Internacional) establecen límites de velocidad y prohíben maniobras temerarias. En este caso, el seleccionador ignoró flagrantemente estas directrices.

No es la primera vez que un auto de equipo protagoniza un incidente. En los últimos años hemos visto accidentes por entregas de bidones en marcha, e incluso por espectadores que cruzan la carretera sin mirar. Pero lo ocurrido en Montreal añade un nuevo capítulo: un auto volando en plena prueba ciclista. Un episodio que, afortunadamente, no se saldó con heridos, pero que evidencia la necesidad de reforzar las medidas de seguridad.

Reacciones en redes sociales

El vídeo del incidente se viralizó rápidamente en redes sociales, especialmente en X (antes Twitter), donde la cuenta @lucxsronald compartió las imágenes. Las reacciones no se hicieron esperar: desde la incredulidad hasta la indignación. Muchos aficionados señalaron que este tipo de comportamientos dañan la imagen del ciclismo y ponen en riesgo a los deportistas.

Algunos incluso compararon la escena con una película de acción. Pero más allá del humor, el consenso es claro: no se puede permitir que un vehículo circule de esa manera en un entorno tan vulnerable. La expulsión y la multa son solo el primer paso; quizá sea momento de revisar los protocolos de seguridad en las pruebas ciclistas.

El futuro de Eleuterio Anguita

Tras lo sucedido, la Federación Española de Ciclismo deberá evaluar si Anguita continúa al frente del equipo júnior. Su reputación como seleccionador ha quedado seriamente dañada. Aunque se disculpe, la imprudencia fue mayúscula y pudo tener consecuencias irreparables.

Por su parte, Benjamín Noval ha visto cómo su gran victoria queda en un segundo plano. El joven ciclista merece que se hable de su talento y no del error de su seleccionador. Esperemos que en el futuro las historias que destaquen sean las de superación y éxito deportivo, no las de temeridad al volante.

Conclusión

El Mundial de Montreal 2026 nos deja una lección: la seguridad en el deporte es responsabilidad de todos, incluidos los conductores de los autos de apoyo. La expulsión de Eleuterio Anguita es un aviso para navegantes. Ojalá sirva para que situaciones así no vuelvan a repetirse. Mientras tanto, felicidades a Benjamín Noval por su merecido triunfo, aunque haya quedado ensombrecido por la polémica.

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