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jueves, 22 de octubre de 2026
Autos

Toyota destrona a Chevrolet en el campeonato de fabricantes de NASCAR

Toyota pone fin a la racha de Chevrolet y conquista el campeonato de fabricantes de la NASCAR Cup Series, gracias a su evolución y trabajo en equipo.

Por GenC4 min de lectura0 comentarios
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Cortesía
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Toyota ha vuelto a lo más alto en la NASCAR Cup Series. Después de cinco años de dominio absoluto de Chevrolet, la marca japonesa se coronó este año como campeona de fabricantes, un título que se le había escapado desde 2019. Con nueve pilotos a tiempo completo y uno parcial distribuidos en tres equipos multicoche, Toyota logró desbancar a su rival más cercano y demostrar que la constancia y el desarrollo técnico rinden frutos.

El fin de una hegemonía

Desde 2019, Chevrolet había monopolizado el campeonato de fabricantes en la Copa NASCAR, con la única excepción de Ford en 2020. Toyota, en cambio, había estado trabajando silenciosamente en la construcción de sus equipos y la formación de sus pilotos. Este año, ese esfuerzo se tradujo en un título que refleja la evolución de la marca en la categoría.

De los pilotos que compitieron para Toyota en 2019, solo dos permanecen en la escudería: Denny Hamlin y Erik Jones. Además, solo un equipo de aquel entonces sigue en pie: Joe Gibbs Racing. La llegada de 23XI Racing en 2021 y de Legacy Motor Club en 2024 amplió la estructura de Toyota, que hoy cuenta con una alineación renovada y competitiva.

La clave del éxito: pilotos y motor

Tyler Gibbs, presidente de Toyota Racing Development (TRD), atribuye el logro a dos factores principales: el talento de los pilotos y el rendimiento del motor. “Tenemos los mismos pilotos, el mismo auto y mucha continuidad desde 2025, lo que nos permite enfocarnos en esas pequeñas diferencias que suman”, comentó Gibbs.

El directivo también destacó que las mejoras en el motor se gestaron hace año y medio o dos años, y que ahora están dando resultados. “Toma mucho tiempo para que ese tipo de desarrollos realmente influyan. Aunque no habíamos ganado campeonatos de fabricantes, sí habíamos conseguido bastantes victorias desde 2019. Creo que los pilotos que hemos traído y que estamos formando ahora realmente están comenzando a contribuir. Es una progresión natural llegar a donde estamos este año”, añadió.

Gibbs mencionó el progreso de Corey Heim y Ty Gibbs, así como la elección de Chase Briscoe para reemplazar a Martin Truex Jr. tras su retiro. “Sabemos cómo funciona esto con los pilotos jóvenes. Toma tiempo desarrollarse y contribuir. Los cuatro autos de Gibbs ganaron, los de 23XI también, y eso demuestra dónde estamos. Creo que el lado de los pilotos realmente nos ha ayudado este año”, señaló.

Colaboración y consistencia

Otro factor que ha marcado la diferencia es la mayor colaboración entre los equipos Toyota en la Copa. Según Gibbs, nunca antes había existido tanta comunicación y trabajo conjunto, lo que ha permitido unificar esfuerzos y maximizar el rendimiento en pista.

Ganar el título de fabricantes tiene un significado especial para Toyota. “Significa que hemos sido consistentes todo el año. Significa que hemos ganado carreras con múltiples pilotos y equipos. Significa que hemos competido muy bien en aquellas carreras que no ganamos. Realmente valida el trabajo que hemos realizado durante todo el año en todos los autos y con todos los pilotos”, afirmó Gibbs.

Un futuro prometedor

Toyota se encuentra en su tercera temporada con el estilo de carrocería actual, mientras que Chevrolet introdujo uno nuevo este año y Ford lo hará el próximo. A pesar de esa desventaja, la marca japonesa ha sabido mantenerse competitiva. Además de este año y 2019, Toyota había ganado el título de fabricantes en 2016 y 2017.

Con tres carreras restantes en la temporada, Toyota aún tiene posibilidades de llevarse también el campeonato de fabricantes y de pilotos en la NASCAR Craftsman Truck Series. De cara a Talladega este fin de semana, la marca acumula 698 victorias en NASCAR, una cifra que habla de su trayectoria y ambición.

El camino no ha sido fácil, pero Toyota ha demostrado que con paciencia, inversión en desarrollo y un equipo cohesionado, se pueden romper las rachas más dominantes. La temporada 2026 quedará marcada como el año en que Toyota volvió a lo más alto en la Copa NASCAR.

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