Oliver Bearman no ocultó su frustración. El piloto británico de Haas aseguró que quedó “bastante sorprendido” cuando la FIA le impuso una penalización de 10 segundos por su choque con Pierre Gasly durante el Gran Premio de Estados Unidos de Fórmula 1, celebrado en el Circuito de las Américas, en Austin.
El incidente ocurrió temprano en la carrera y terminó condicionando por completo el desempeño del novato. Lo que para él fue un simple roce de carrera, para los comisarios fue motivo de un castigo que considera desproporcionado.
El toque que lo cambió todo
Bearman había ganado dos posiciones en la primera vuelta del trazado texano y en la siguiente intentó un movimiento sobre Gasly, quien marchaba décimo. El británico se metió por dentro en la curva 13, pero al notar que el espacio se cerraba, subió dos ruedas al piano amarillo interior. Aun así, su neumático delantero izquierdo tocó el lateral del Alpine del francés.
El contacto fue leve, pero suficiente para provocar daños importantes en ambos monoplazas. Los comisarios de la FIA revisaron la acción y decidieron sancionar al piloto de Haas con 10 segundos, una decisión que él mismo calificó como excesiva.
“No podía desaparecer”
Visiblemente molesto, Bearman explicó su versión de los hechos y comparó la sanción con otras decisiones tomadas a lo largo de la temporada.
“La verdad es que quedé bastante sorprendido. Si acaso, fue un incidente de carrera. Me sentí un poco maltratado con que fueran 10 segundos, sobre todo considerando algunos incidentes que han ocurrido este año y que quedaron sin sanción o con solo cinco segundos”, declaró.
El británico insistió en que tenía derecho a un poco más de espacio y que hizo todo lo posible por evitar el contacto:
- Consideró que llevaba suficiente auto al costado para justificar un espacio adicional.
- Subió al piano para intentar esquivar el roce, pero no lo logró.
- No bloqueó las ruedas ni perdió el control del monoplaza.
- Aseguró que, una vez decidido el movimiento, simplemente no podía “desaparecer”.
“Diez segundos es una locura, dadas todas esas circunstancias”, sentenció.
El daño que acabó con su carrera
Más allá de la sanción, lo que realmente arruinó el domingo de Bearman fue el daño estructural en su Haas. Según relató, el toque aflojó el piso del monoplaza, que comenzó a vibrar y a desprenderse poco a poco durante las vueltas siguientes.
“Fue un toque muy pequeño, pero básicamente aflojó el piso y eso fue vibrando hasta salirse en las siguientes vueltas. El auto simplemente se iba degradando”, explicó. “Tuve quizá cinco vueltas en las que realmente me sentía muy bien y todo funcionaba, pero luego, paso a paso, el auto fue empeorando y después fue prácticamente el final”.
El deterioro lo llevó a dejar pasar a su compañero de equipo, Esteban Ocon, en la vuelta 11. Aunque al principio la diferencia entre Gasly y Ocon se mantenía estable en poco más de un segundo, todo cambió de una vuelta a otra.
“Vimos algo que se caía del auto. En el sector uno perdí como ocho décimas de un giro a otro. Fue muy claro que pasé de tener un poco de daño a tener una cantidad catastrófica de daño”, detalló.
Fue entonces cuando tomó la decisión de no frenar a su compañero: “Simplemente dije: ‘Ya no estoy en esta carrera, voy a dejar ir a Esteban’. Venía pasando y no quería detenerlo, porque no es para lo que estoy compitiendo. Competimos como equipo para intentar superar a Audi, así que lo dejé ir en la primera oportunidad”.
Bearman finalmente abandonó en la vuelta 24 como consecuencia directa del choque inicial. “Se estaba poniendo peor, se estaba volviendo peligroso. El auto era muy impredecible y, además, el kilometraje del motor y de todas las piezas es importante”, concluyó.
Gasly también pagó las consecuencias
Del otro lado del incidente, Pierre Gasly logró conservar la décima posición, aunque con una desventaja de ocho segundos respecto a Liam Lawson bajo la bandera a cuadros. Sin embargo, el francés coincidió en que el toque le costó caro.
“Fue un toque pequeño, pero se llevó una parte bastante grande de la zona derecha del piso, tanto en la parte delantera como en la media. Creo que perdimos cerca de 10 puntos de carga aerodinámica, así que no hizo nada fácil nuestra tarde”, comentó el piloto de Alpine.
A pesar de ello, Gasly se mostró satisfecho con el resultado: “Estoy contento considerando que terminamos décimos. Solo que me habría gustado ver qué era posible contra Liam sin ese daño. Nunca lo sabremos”.
Un debate abierto sobre las sanciones
El caso de Bearman reabre la conversación sobre la consistencia en las decisiones de los comisarios de la FIA. Para el piloto de Haas, la diferencia entre una sanción de cinco segundos y una de diez puede parecer menor, pero en una carrera tan disputada como la de Austin, marca la diferencia entre pelear por puntos o quedar fuera de combate.
El británico, uno de los novatos más seguidos de la parrilla, deja Austin con la sensación de haber perdido una oportunidad valiosa por un roce que, en su opinión, no merecía un castigo tan severo. La discusión sobre los criterios de penalización, sin duda, continuará en las próximas fechas del campeonato.

