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miércoles, 4 de noviembre de 2026
Cultura

Dos Equis: cómo un número romano se convirtió en símbolo de la cultura mexicana

La historia de Dos Equis muestra cómo un número romano en la etiqueta se transformó en el nombre oficial de la marca, adoptado espontáneamente por los consumidores en barras y cantinas.

Por GenC2 min de lectura0 comentarios
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Dos Equis: cómo un número romano se convirtió en símbolo de la cultura mexicana
Dos Equis: cómo un número romano se convirtió en símbolo de la cultura mexicana

Construir una identidad de marca suele llevar años de trabajo, pero hay casos excepcionales donde la propia cultura toma el control: se adueña del producto, reescribe su nombre y convierte un gráfico en un código de pertenencia colectiva. La historia de Dos Equis es un ejemplo de cómo la autenticidad y la relevancia cultural pueden encontrarse, de acuerdo con el comunicado.

Según análisis de firmas como WARC, la relevancia cultural de una marca incrementa la decisión de compra para el 56% de los consumidores. Sin embargo, esta relevancia no se produce de la noche a la mañana; aquí es donde entra en juego el factor de la autenticidad detrás de cada historia. Datos globales de Nosto señalan que el 88% de los consumidores considera la autenticidad como un factor clave al decidir a qué marcas apoyar.

Las XX que hoy identifican a la marca no nacieron simplemente como un logotipo, sino como un símbolo al que los propios consumidores terminaron dando nombre y significado. En 1897, el maestro cervecero alemán Wilhelm Hasse lanzó una cerveza especial para conmemorar la llegada del siglo XX. La bautizó oficialmente como “Siglo XX” y colocó en el centro de la etiqueta el número romano XX.

Sin embargo, en el día a día la gente no usaba el nombre oficial, pues en las barras y cantinas resultaba mucho más fácil y directo pedir una “Dos Equis”, haciendo referencia al gráfico de la etiqueta. De esta manera, fue el propio consumidor el que rebautizó la marca.

Ante esta adopción espontánea, la marca decidió escuchar a sus consumidores y formalizar aquello que ya ocurría en la cultura popular: adoptar oficialmente el nombre de “Dos Equis”. Así, un elemento originalmente creado para celebrar la llegada del siglo XX terminó convirtiéndose en la identidad de la marca.

Esta composición unió la tradición cervecera de origen alemán con la herencia mexicana de un producto que nació celebrando una nueva era marcada por el progreso, la innovación y la transformación. Las XX trascendieron así su función gráfica para convertirse en un código reconocible construido también desde la manera en que las personas se relacionaron con la marca.