Calley Means, asesor sénior del secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy Jr., y figura central del movimiento “Make America Healthy Again” (MAHA), presentó su renuncia a la administración Trump. La noticia se conoció a través de una publicación en X, donde Means expresó su salida “con un tremendo respeto por el presidente Trump y Bobby Kennedy”.
En su mensaje, Means destacó los logros del movimiento MAHA, como cambios en las guías dietéticas, el impulso a tratamientos basados en psicodélicos y la eliminación de refrescos de los beneficios del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP, por sus siglas en inglés). Su partida deja un vacío en la estrategia de salud pública de la actual administración.
¿Quién es Calley Means y por qué su salida es relevante?
Calley Means no es un médico ni tiene formación en ciencias de la salud. Antes de unirse al gobierno, trabajó en el sector privado y fundó Truemed, una empresa de telesalud que ayuda a los clientes a utilizar fondos de cuentas de ahorro para la salud en suplementos y equipos de fitness. A pesar de su falta de credenciales médicas, se convirtió en una voz influyente en la administración gracias a su cercanía con Kennedy.
Su papel fue clave para conectar a Kennedy con Trump antes de las elecciones de 2024, cuando ambos competían por la presidencia. Tras el retiro de Kennedy de la contienda, este respaldó a Trump y fue nombrado al frente del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS). Means, por su parte, asumió como asesor sénior y se convirtió en uno de los principales arquitectos de las políticas de salud de la administración.
Las controvertidas posturas que marcaron su gestión
A lo largo de su paso por el gobierno, Means generó polémica por sus opiniones sobre diversos temas de salud, que fueron duramente criticadas por profesionales médicos. Entre ellas destacan:
- Defensa de la leche cruda: Means abogó por el consumo de leche sin pasteurizar, a pesar de que puede contener patógenos peligrosos como Salmonella, E. coli y Listeria, según advierten los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
- Oposición a la fluoración del agua: Se manifestó en contra de añadir flúor al agua potable, una medida ampliamente respaldada por la comunidad científica para prevenir caries dentales.
- Calificativo de “crimen de guerra” a los mandatos de vacunas COVID para niños: Means describió como “crimen de guerra” la obligatoriedad de vacunar contra el COVID-19 a los menores, una postura que generó rechazo entre expertos en salud pública.
Estas declaraciones lo colocaron en el centro de la controversia y lo convirtieron en una figura polarizante dentro del gabinete.
El legado de MAHA y los cambios en la política de salud
Durante su gestión, Means impulsó varias iniciativas alineadas con la filosofía de MAHA, que busca “hacer a Estados Unidos saludable nuevamente”. Entre los logros que él mismo destacó se encuentran:
- Modificaciones en las guías dietéticas nacionales, con un enfoque en reducir el consumo de alimentos ultraprocesados.
- Promoción de investigaciones sobre tratamientos con psicodélicos para trastornos mentales.
- Eliminación de bebidas azucaradas de los beneficios de SNAP, como parte de una estrategia para combatir la obesidad.
Sin embargo, estas medidas también enfrentaron críticas por parte de sectores que las consideran carentes de sustento científico o por priorizar ideologías sobre evidencia.
La renuncia y el futuro de la agenda de salud
La salida de Means se produce en un momento en que la administración Trump enfrenta desafíos en materia de salud pública, incluyendo la gestión de la pandemia y la confianza en las instituciones sanitarias. Aunque no se han dado a conocer los motivos exactos de su renuncia, su mensaje en X sugiere una salida cordial y un respaldo a la visión del presidente y de Kennedy.
Un portavoz del HHS no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios. Queda por ver quién ocupará su lugar y si la agenda de MAHA continuará con el mismo impulso.
Reacciones y contexto político
La renuncia de Means ocurre en un contexto de creciente escrutinio sobre las políticas de salud de la administración. Su hermana, Casey Means, una influencer de bienestar y exmédica, fue nominada por Trump para el cargo de cirujana general en mayo de 2025, pero su nombre fue retirado en abril pasado debido a preocupaciones sobre sus posturas en temas como vacunas, píldoras abortivas y medicina alternativa.
La salida de Calley Means podría interpretarse como un indicio de tensiones internas o de un reajuste en la estrategia de comunicación del gobierno en temas sanitarios. Por ahora, el movimiento MAHA pierde a uno de sus principales voceros, y el futuro de sus iniciativas queda en el aire.
Mientras tanto, expertos en salud pública siguen de cerca los próximos movimientos de la administración Trump, en un momento en que la desinformación y la polarización en torno a la ciencia representan un desafío global.

