Saltar al contenido
viernes, 6 de noviembre de 2026
Ciencia

Tortugas marinas: casi todas las crías nacen hembras

Investigación de la FAU revela que el calentamiento global está provocando que casi todas las crías de tortuga marina nazcan hembras. Conoce las causas y consecuencias.

Por GenC4 min de lectura0 comentarios
Compartir
Cortesía
Cortesía

Cuarenta tortugas marinas jóvenes alcanzaron recientemente un hito importante en la Universidad Atlántica de Florida (FAU): finalmente eran lo suficientemente grandes para abandonar el laboratorio de ciencias marinas de la universidad y regresar al océano. Su liberación fue motivo de celebración. Sin embargo, para los investigadores de la FAU que han pasado años estudiando crías de tortuga caguama, laúd y verde, existe una preocupación creciente sobre cómo será la próxima generación de tortugas marinas: casi todas son hembras.

Un desequilibrio que preocupa a los científicos

El fenómeno no es nuevo, pero se está intensificando. En las tortugas marinas, el sexo de las crías no está determinado por los cromosomas, sino por la temperatura de la arena durante la incubación. A temperaturas más cálidas, una mayor proporción de huevos produce hembras; a temperaturas más frías, machos. Este proceso se conoce como determinación del sexo dependiente de la temperatura (TSD, por sus siglas en inglés).

Con el aumento de las temperaturas globales debido al cambio climático, las playas de anidación se han vuelto más calientes, lo que inclina la balanza hacia las hembras. Los investigadores de la FAU han documentado que en algunas playas de Florida, más del 90% de las crías nacidas en los últimos años son hembras.

¿Por qué ocurre este fenómeno?

La determinación del sexo por temperatura es un mecanismo evolutivo que funcionó bien durante millones de años. Sin embargo, el ritmo actual del calentamiento global es demasiado rápido para que las tortugas se adapten. El punto crítico es la temperatura de incubación: por encima de los 31 °C, todos los huevos producen hembras; por debajo de los 27 °C, todos producen machos. Entre esos rangos, la proporción varía.

En Florida, las temperaturas de la arena han superado ese umbral crítico en muchas temporadas, lo que resulta en camadas casi exclusivamente femeninas. Los científicos advierten que si esta tendencia continúa, podría haber un grave desequilibrio en la proporción de sexos, lo que afectaría la reproducción y la supervivencia de las especies.

Consecuencias para la supervivencia

Una población con muy pocos machos puede tener dificultades para reproducirse. Aunque las tortugas marinas son longevas y las hembras pueden almacenar esperma durante años, la falta de machos podría reducir la diversidad genética y la capacidad de las poblaciones para adaptarse a otros cambios ambientales.

Además, el aumento de la temperatura también afecta la proporción de huevos que eclosionan y la salud de las crías. Los investigadores de la FAU están monitoreando de cerca estos parámetros para entender el impacto a largo plazo.

Investigación en la FAU: un esfuerzo por entender y mitigar

El equipo de la FAU, liderado por expertos en biología marina, ha estado estudiando las poblaciones de tortugas marinas en las costas de Florida durante años. Su trabajo incluye la recolección de datos sobre temperaturas de la arena, proporción de sexos y éxito de eclosión. También colaboran en esfuerzos de conservación, como la protección de nidos y la reducción de luces artificiales en las playas.

Recientemente, la liberación de las 40 tortugas jóvenes marcó un momento agridulce: aunque es un éxito haberlas criado hasta ese punto, los investigadores saben que el futuro de su especie pende de un hilo. “Es emocionante verlas regresar al mar, pero no podemos ignorar que la próxima generación podría estar compuesta casi entirely por hembras”, comentó uno de los investigadores.

¿Qué se puede hacer?

Los científicos enfatizan la necesidad de abordar el cambio climático como la causa raíz. Además, hay medidas locales que pueden ayudar a mitigar el efecto del calor en las playas de anidación:

  • Plantar vegetación nativa en las dunas para proporcionar sombra.
  • Utilizar técnicas de manejo de arena, como el riego, para enfriar los nidos.
  • Proteger y restaurar las playas de anidación para que sean más resilientes.
  • Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel global.

Algunas iniciativas en Florida ya están implementando estas estrategias, pero los expertos advierten que se necesita una acción más amplia y coordinada.

Un llamado de atención

El caso de las tortugas marinas es un ejemplo más de cómo el cambio climático está afectando la biodiversidad de maneras inesperadas. La investigación de la FAU no solo documenta el problema, sino que también sirve como un recordatorio de que las acciones humanas tienen consecuencias profundas en los ecosistemas.

La liberación de estas 40 tortugas es una pequeña victoria, pero el verdadero desafío está en asegurar que las generaciones futuras de tortugas marinas puedan seguir existiendo. La ciencia sigue trabajando para entender y mitigar los efectos, pero la solución última requiere un compromiso global para frenar el calentamiento del planeta.