El piloto mexicano Sergio Pérez, ahora en Cadillac Racing, ha encendido las alarmas en la Fórmula 1 al afirmar que los autos de la temporada 2026 son “demasiado peligrosos” debido a la enorme diferencia de velocidad entre monoplazas. Sus declaraciones se producen después del Gran Premio de Azerbaiyán, donde vivió un momento de terror al defender su posición de Liam Lawson. “Iba a tener un choque masivo con Lawson cuando me defendía de él, porque la diferencia en el despliegue de energía y potencia entre motores es demasiado peligrosa”, declaró Pérez. “Y temo que algo malo vaya a pasar pronto si no hacemos cambios en el reglamento”, agregó.
La advertencia de Pérez no es un hecho aislado. Durante la temporada 2026, el tema ha sido recurrente, especialmente tras el brutal accidente de Oliver Bearman en el Gran Premio de Japón. El piloto de Haas perdió el control de su auto cuando tomó acción evasiva al encontrarse con Franco Colapinto, quien iba más lento en pista. Este incidente confirmó los temores sobre las nuevas unidades de potencia de la F1, que cuentan con un 47% de energía eléctrica, creando un contraste sustancial entre autos dependiendo del despliegue de energía.
¿Qué hace que los autos de 2026 sean tan peligrosos?
La clave está en el nuevo reglamento técnico que entró en vigor este año. Los motores híbridos ahora generan una mayor proporción de potencia eléctrica, lo que significa que la diferencia entre un auto que puede desplegar toda su energía y otro que no, es abismal. Esto provoca que en ciertos momentos, un monoplaza sea hasta 30 km/h más lento que otro en la misma pista, lo que aumenta el riesgo de colisiones traseras o laterales.
La Federación Internacional del Automóvil (FIA) tomó cartas en el asunto durante el receso de abril, introduciendo ajustes a las reglas de motor para reducir la necesidad de tácticas de ‘lift-and-coast’ (levantar el pie y dejar correr el auto). Sin embargo, estas modificaciones no han sido suficientes para calmar los ánimos.
El susto de Pérez en Bakú
El incidente con Lawson no es el único. Pérez reveló que en Bakú vivió un momento crítico cuando defendía su posición. “Más que nada, es una carrera que necesitamos revisar mucho lo que está pasando con el manejo de energía, la diferencia en el motor”, comentó el piloto mexicano después del Gran Premio de Azerbaiyán. “La diferencia en el despliegue y la potencia entre motores es demasiado peligrosa. Y temo que algo malo vaya a pasar pronto si no hacemos cambios en el reglamento”.
Estas declaraciones cobran mayor relevancia porque Pérez es uno de los pilotos más experimentados de la parrilla y su opinión tiene peso en el paddock. Además, su equipo, Cadillac Racing, es nuevo en la categoría y depende de un motor cliente, lo que podría acentuar las diferencias con equipos de fábrica como Mercedes y Red Bull.
¿Qué se espera para 2027?
Para la temporada 2027, se esperan nuevos ajustes que incluyen una reducción de la proporción de potencia eléctrica del 47% al 42%. Esto, según los expertos, debería mejorar la situación y reducir la diferencia de velocidad entre autos. “Espero que puedan cerrar la brecha”, añadió Pérez, “porque en este momento se siente como si Mercedes y Red Bull tuvieran un motor muy fuerte, y pueden alcanzarte en lugares donde el despliegue es tan pobre y diferente al nuestro. La diferencia de velocidad es demasiado peligrosa”.
Mientras tanto, el mexicano se enfoca en el próximo Gran Premio de Baréin en Malasia, aunque con poco entusiasmo. Cuando se le sugirió que las curvas rápidas de Sepang podrían ‘arruinarse’ con los autos de F1 2026, Pérez respondió: “Mejor no hablemos de eso”.
Implicaciones para la seguridad en la F1
La seguridad es una prioridad en la Fórmula 1, y las advertencias de Pérez no deben tomarse a la ligera. La FIA ha demostrado en el pasado que está dispuesta a actuar rápidamente cuando la integridad de los pilotos está en juego, pero los cambios reglamentarios toman tiempo. Mientras tanto, los pilotos deben adaptarse a estas condiciones y convivir con el riesgo.
Para los aficionados, especialmente en México y Latinoamérica, las palabras de Checo Pérez son un llamado de atención. No se trata solo de competitividad, sino de vidas. La F1 debe encontrar un equilibrio entre innovación tecnológica y seguridad, y la temporada 2026 está demostrando que ese equilibrio aún no se ha alcanzado.
Habrá que seguir de cerca las próximas carreras para ver si la FIA toma medidas adicionales o si los equipos logran reducir las diferencias de rendimiento. Por lo pronto, el mensaje de Pérez es claro: algo malo podría pasar si no se actúa pronto.





